Articulos

Aqui te compartimos varios articulos y fragmentos de textos de diversos autores para que los disfrutes!



* Efectos de las toallitas descartables

¿Te has preguntado de que están hechas las toallas femeninas desechables y los tampones?
¿Sabes que esos componentes pueden afectar a tu salud y a tu fertilidad?

Alergias, irritaciones, infecciones por bacterias y/o hongos, cólicos fuertes, cáncer, endometriosis y más. Estas molestias y enfermedades son hoy en día, muy comunes en las mujeres que usan productos femeninos desechables para la menstruación, es decir una gran parte de la población femenina!

Desafortunadamente la mayoría de las mujeres hemos tenido ó tienen algunos de estos problemas..

¿Porqué es así? ¿Te has preguntado si los productos femeninos que usas tienen que ver? ¿Sabes de dónde proviene el plástico, el gel absorbente, las fragancias? ¿Cómo es cultivado el algodón y producida la pulpa de papel?

Tenemos aquí algo interesante que contarte.

Varias mujeres que hemos cambiado al uso de productos alternativos para la menstruación, hemos notado que nuestra salud femenina ha mejorado notablemente: no más cólicos fuertes, ni infecciones a las vías urinarias, además algunas han notado que su cantidad y días de sangrado han disminuido. Anteriormente, muchas mujeres relacionaban su ciclo como algo feo e incómodo.. pero ahora las cosas son diferentes.

¿Porqué al dejar de usar desechables se sangra menos, porqué ya no sufrimos cólicos fuertes, porqué no tenemos mas infecciones a las vías urinarias, porqué en algunas mujeres se sanan los quistes? Y hay más casos de experiencias interesantes y hermosas.

A continuación les compartimos un pequeño resumen sobre los componentes de los productos desechables y tampones y como estos pueden afectar a la salud de las mujeres.

Los componentes varian de una compañía a otra y la mayoría de fabricantes de productos femeninos no dicen cuales son los ingredientes que sus productos contienen.Y si existe algo de información no se mencionan los sub ingredientes, por ejemplo, no sabemos de que están hechas la fragancias de las toallas sanitarias.

Los ingredientes conocidos en los tampones son: algodón, rayón, poliéster, polipropileno, polietileno y fibra.

Los ingredientes conocidos en las toallas sanitarias son: pasta de papel blanca, gel absorbente (poliacrilato), polipropileno no tejido, polietileno.

Entonces veamos:

Las IRRITACIONES y ERUPCIONES están relacionadas con:

• los gases irritantes que salen del POLIESTER (está hecho a partir del petróleo, carbón, agua, aire, alcohol y ácido). Está presente en el revestimiento de toallas sanitarias, envolturas y aplicadores de tampones.
• el POLIPROPILENO y POLIETILENO también provienen del petróleo y generan gases irritantes, están en el revestimiento de toallas y envases.
• la característica abrasiva del ácido acrílico y la lejía con los que producen el POLIACRILATO que es de lo que está hecho el gel superabsorbente en el interior de toallas sanitarias.

Las INFECCIONES A LAS VIAS URINARIAS Y HONGOS están relacionadas con:

• el POLIPROPILENO y del POLIETILENO del revestimiento de las toallas sanitarias que no permite pasar el aire, lo que aumenta la temperatura de la zona y genera el ambiente perfecto para el desarrollo de bacterias y hongos. Los MALOS OLORES son una prueba de la actividad de las bacterias y hongos.
• el cambio de PH en nuestra vagina, causada por una mezcla entre todos estos y otros ingredientes químicos presentes en los productos de higiene femeninos. Esto nos hace más susceptibles a estas infecciones.
• el RAYON de los tampones genera pequeños cortes y ulceraciones en las paredes de la vagina lo que también la debilita para el posterior desarrollo de infecciones.

Las ENFERMEDADES DE TRANSMISION SEXUAL están relacionadas con:

• los cortes y ulceraciones que el POLIESTER (revestimiento de toallas y aplicadores) y el RAYON (tampones) provocan en nuestra piel y mucosas vaginales.

El SINDROME DE SHOCK TOXICO / SST:

• Es una enfermedad que te puede hacerte sentir muy mal muy rapidamente (mareos, vomitos, fiebre, erupciones, diarrea, confusion, dolor) De 40 casos al año en el Reino Unido de 2-3 personas mueren.
• Es causada por una variación de un tipo de bacterias estafilococos que tenemos generalmente en la piel, axilas, nariz, area genital, vagina. A veces estas bacterias “especiales” generan una toxina y el SST se desarrolla.
• La mitad de casos, estan relacionados con el uso de tampones y la capacidad de absorción de estos es un factor determinante.
• El RAYON, es la fibra que aumenta la capacidad de absorción en los tampones, lo que aumenta el tiempo que se pueden usar, con esto aumenta la posilidad de que la bacteria desarrolle la toxina.
• Referencia: http://www.toxicshock.com/tssfacts/faqs.cfm 

La ENDOMETRIOSIS:

• Ocurre cuando un tejido similar al del endometrio es encontrado en otras partes del cuerpo, generalmente en el area pélvica. Se estima que entre el 30 y 40% de mujeres que sufren de endometriosis no serán capaces de tener hijos. La endometriosis ademas de generar infertilidad, ocasiona dolor extremo y puede extenderse a órganos vitales como el sistema urinario o los intestinos.
• Las causas de esta no son aun claras pero se considera que pueden ser una mezcla de varios factores como la metaplasia, la menstruación retrograda, disposición genética, disfunciones inmunológicas e influencias de toxinas presentes en el ambiente, entre otras.
• Esta ultima razón no esta aun comprobada y es un punto controversial cuando se toca el tema de la endometriosis, pero creemos que es algo que debemos considerar y saber al usar productos femeninos que contienen ciertos químicos como las DIOXINAS.

Que son las DIOXINAS?

Son un Contaminante Orgánico Persistente bastante común en el medio ambiente, se generan como un subproducto de los procesos industriales donde se utiliza cloro:
• para la manufactura de herbicidas y pesticidas (conocidos como cancerigenos) que son utilizados en el cultivo del ALGODON CONVENCIONAL es decir, NO ORGANICO (tampones)
• en el blanqueamiento de la PULPA DE PAPEL y el RAYON (componente de toallas sanitarias y tampones),
Son liberadas al ambiente en los residuos de la incineración y no sólo están presentes en los productos de cuidado femenino, también están en la mayoría de los productos de papel que utilizamos como servilletas, toallas de papel, pañuelos, esponjitas desmaquilladoras, papel higiénico, pañales, etc. Utilizamos muchos de estos productos muy cerca de tejidos delicados y aberturas de nuestros cuerpos.

Estas permanecen en el aire, agua, cadenas alimentarias, y en nuestros cuerpos en los tejidos grasos (pueden estar presentes en la leche materna). Las DIOXINAS son disruptores endocrinos, que afectan al metabolismo y rompen el estrógeno, la hormona que regula nuestro ciclo menstrual, el crecimiento y expulsion del endometrio.
En un estudio con monos se ha demostrado que las dioxinas aumentan la intensidad y el crecimiento de los tejidos del endometrio, así como promueven la supervivencia del tejido endometrial, hechos intimamente relacionados a la endometriosis.
Referencia: http://endometriosis.org/endometriosis

El CANCER:
Las DIOXINAS presentes en toallas sanitarias y tampones son un conocido cancerigeno, es decir que desencadenan respuestas biológicas como la expresión génica, alteraciones en el metabolismo, crecimiento y diferenciación de células alteradas. Las dioxinas alteran nuestro ADN.

La INFERTILIDAD:
• El POLIESTER, presente en la ropa interior y en el revestimiento de las toallas higiénicas también parece tener un efecto en la fertilidad por su electroestática. En los hombres, disminuye la cantidad de esperma y motricidad en los espermatozoides.

Las ALTERACIONES HORMONALES:
• Estan intimamente relacionadas con las DIOXINAS, presentes en el ALGODON NO ORGANICO, RAYON, PULPA DE PAPEL.
Después de saber todo esto sobre los químicos y como pueden afectar a tu salud, vale decir que la vagina es un órgano muy sensible, que tiene una buena cantidad de tejido graso, lo que la hace propensa a almacenar los productos químicos. Realmente vale la pena considerar que tipo de compuestos vamos a poner cerca, sobre, ó dentro de ella.

Sí existen opciones más saludables en productos para el cuidado femenino como son las copas menstruales y las toallas femeninas ecológicas de tela. Te invitamos a consultar nuestros productos. Es solo cuestión de tomar la decisión y comenzar a utilizarlas.

Así no solo protegerás tu salud sino también la del planeta. Es una oportunidad de cambio no sólo para nosotras sino para nuestras hijas, hermanas, madres y amigas. El cambio es contagioso. Es más fácil decidir cambiar si tenemos a alguna madre, amiga, hermana que ya hay pasado por el mismo cambio y pueda apoyarnos y asesorarnos.

Como consumidora, puedes cambiar las cosas al decidir como usar tu dinero! Puedes cambiar las cosas cada vez que tomas una decision más saludable para tu salud y la del planeta. Nosotras, las mujeres, merecemos algo mejor para nuestra salud, somos las portadoras de las futuras generaciones del planeta! 

Haz el cambio hoy! 

Referencias y bibliografia:

http://lunafeliz.com/2011/04/15/¿estan-los-productos-femeninos-que-usas-afectando-a-tu-salud-y-fertilidad/comment-page-1/#comment-1395
http://www.ecochoices.com/1/cotton_statistics.html
http://en.wikipedia.org/wiki/Rayon
http://www.madehow.com/Volume-2/Polyester.html
http://en.wikipedia.org/wiki/Superabsorbent_polymer
http://en.wikipedia.org/wiki/Polyethylene
http://en.wikipedia.org/wiki/Polypropylene
http://natural-fertility-info.com/tampons-infertility-are-your-feminine-care-products-affecting-your-fertility.html/comment-page-1#comment-54539

 — con Renata Villa Suzan, Alejandra Leòn y Mujeres Guerreras.




* Químicos en las toallas femeninas desechables y por qué utilizar toallas femeninas de tela...




Las toallas reusables de tela son más cómodas que las toallas desechables, porque las primeras están hechas con tela de algodón, un material que todos sabemos permite la ventilación natural. Las toallas desechables, en contraste, están hechas de SAPs (polímeros acrílicos) y geles surfactantes en combinación con pulpa de madera (corteza de árbol) blanqueada y con una capa de plástico no-permeable, produciendo un ambiente sudoroso y anaeróbico que lejos de ser saludable produce irritación e infecciones vaginales.

Las toallas femeninas de tela son amables con el medioambiente, puesto que están hechas de un material compostable: algodón. En cambio, las toallas desechables están hechas de plásticos y pulpa de madera blanqueda, una combinación que no puede biodegradarse y que, además, deja y desecha químicos dañinos, como es el preocupante caso de la dioxina, un contaminante ambiental importante que se sabe es cancerígeno.

Con cada toalla desechable que es arrojada a la basura, las mujeres estamos tirando dinero y peligrosos químicos al medio ambiente. (Junto con los panales desechables, las toallas mal llamadas "femeninas," constituyen un tercio de la basura que producimos. Cuando los pañales y toallas desechables nos fueron presentados como lo más moderno, lo práctico y como desarrollados gracias a tecnología de punta, "toalla sanitaria" y "pulpa de madera" seguro se escuchaban y leían mucho mejor que ahora). Durante décadas, hemos estado creando un problema ecológico para las próximas generaciones. ¿Por qué? Porque antes cedimos nuestro derecho a una experiencia menstrual digna, nuestro derecho a ser respetadas como mujeres y como consumidoras informadas y conscientes.

Las toallas femeninas de tela son más saludables que las toallas desechables, porque están hechas con tela de algodón, un material que todos sabemos permite la ventilación natural, como no lo hacen las toallas desechables, las cuales están hechas de SAPs (polímeros acrílicos) y geles surfactantes en combinación con pulpa de madera (corteza de árbol) fuertemente blanqueada y una capa de plástico no-permeable, produciendo un ambiente sudoroso y anaeróbico que lejos de ser saludable, produce irritación e infecciones vaginales.

Las toallas femeninas reusables no solo son más saludables, más cómodas, ecológicas y bonitas. También son la alternativa menos costosa para tu menstruación, ahorrándote hasta un 70% de lo que has estado gastando en productos menstruales que tiras a la basura. Menos de un año tras haberte decidido a utilizar toallas reusables de tela, ya habrás ahorrado el dinero que invertiste en tu colección personal de toallas.

La durabilidad de tus toallas lavables depende de su calidad y de cómo las cuidas y lavas. Nuestras toallas lavables pueden conservarse en buen estado durante hasta 3 años. En realidad, después de 3 años todavía pueden tener un rato más de vida útil, pero es muy probable que pare ese entonces quieras reemplazar algunas de ellas o quizás prefieras adquirir un paquete nuevo.

Las mujeres que deciden utilizar productos menstruales alternativos suelen ser consumidoras informadas que aceptan y viven su menstruación como un proceso normal de su salud reproductiva.

Fuente: Helecho verde: 
http://www.helechoverde.com/


Foto: Oración a Tonantzin Nuestra venerable madre Tierra
Por: Zuhari Mk

Amada Tonantzin, que eres fertilidad y vida
Útero sanador, receptor  y dador 
Mujer madre que contienes con amor a todas tus hijas
Enséñanos a caminar a paso lento, firme y seguro, 
Conteniendo en nuestro útero a la gran fuerza del sagrado masculino
Para juntos en paz, en amor y armonía ser uno.

Amada Tonantzin receptora de los rayos divinos de padre Sol Tonatiuh
Enséñanos a ser receptoras de la semilla divina del sagrado masculino
Y en el sublime acto del amor donde hombre y mujer se unen para ser uno mismo
dar vida a la chispa y fuego divino del esperma sagrado masculino
Enséñanos a ser amorosamente fuertes, a ser receptivas y dadoras.

Enséñanos a aceptar el agua divina del hombre lluvia, Dios Tlaloc  que riega las semillas en tu gran útero donde con sol y agua, todo reverdece y todo florece, para nosotras comprender los misterios y secretos de dar y contener vida, para en amor y humildad aceptar que hombre y mujer somos uno mismo,  que somos el equilibrio perfecto y que sin el sagrado masculino no hay vida, así como sin sol y sin agua la semilla no fertiliza en ti, guíanos a hombre y mujer a vivir el camino del equilibrio, del amor, de la sanación, del amoroso encuentro donde todo se riega, se nutre y se fertiliza en el sagrado encuentro sexual, en el sublime y alquímico acto de hacer el amor…

http://feminidadsagradaavalon.blogspot.mx/

Zuhari Mk
Suma Sacerdotisa G.M.


* El  Utero 

 del libro “Pariremos con placer" de CASILDA RODRIGÁÑEZ


"El útero es una bolsa formada por haces de fibras musculares, con una puerta de salida, el cervix, donee estos haces se concentran para poder cerrar la puerta herméticamente con el fin de sostener el peso del feto, de la placenta, del líquido amniótico, etc.  y, al mismo tiempo poder abrirse  para que salga la criatura a término. Y todo esto con un dispositivo de apertura: el orgasmo."
La bolsa uterina integrada en el cuerpo de la madre fue un gran invento evolutivo que resolvió de forma prodigiosa la contradicción entre la consistencia del envoltorio protector para que crezca el embrión, y su salida al llegar a término (por ejemplo, los huevos de las aves no pueden ser más consistentes porque de otro modo el polluelo a término no podría romperlo para salir).
El tejido muscular es fuerte y al mismo tiempo elástico y flexible; elástico para albergar a la criatura según va creciendo, fuerte para apretar las fibras musculares del cuello y aguantar 10 ó 12 kgs. de peso contra la fuerza de la gravedad, y flexible para la total relajación y apertura de la salida.Y todo esto con un dispositivo de cierre y apertura en el que participa un sistema neuroendocrino y neuromuscular, el cual a su vez depende de la sexualidad de la mujer.
Merelo-Barberá decía que este dispositivo no es otra cosa que el orgasmo y el proceso de excitación previa; en definitiva, que el orgasmo fue el invento evolutivo para accionar la apertura del útero.”
“En el colegio estudiábamos que los seres humanos somos animales racionales, y que era esta cualidad de seres ‘racionales’ lo que nos distinguía del resto de animales ‘irracionales’. Sin embargo, parece ser que lo que más nos distingue de las demás especies no es el conocido desarrollo del sistema neurológico humano, sino un gran desarrollo de la sexualidad. La sexualidad humana no tiene parangón ni en cantidad ni en calidad con la del resto de nuestros parientes animales.
Quizá, el gran desarrollo de la sexualidad humana, su gran capacidad orgástica, está relacionada con todo el paquete de transformaciones que se han asociado a la adquisición de la posición bípeda y que dieron lugar a nuestra especie. Porque al adquirir la hembra la posición erecta, y quedar el útero a merced de la fuerza de la gravedad, se hizo necesario un perfeccionamiento específico para el dispositivo de cierre y de apertura del útero.
No era una característica cualquiera de la especie; sino un cambio imprescindible para no desaparecer. La actividad sexual que supone un parto (que tiene unas bases neuro-endocrino-musculares similares en todas las mamíferas) se tuvo que hacer más intensa: más fibras musculares, más terminaciones nerviosas, más actividad fisiológica (y sexual) para cerrar y para abrir la boca del útero.”

“De alguna manera, las contracciones rítmicas de las fibras musculares uterinas, el latido orgásmico, tenía que tener un sentido, alguna misión en la función del útero de acoger el desarrollo embrionario.
Según la sexóloga francesa Maryse Choisy, que realizó en la década de los 70 un seguimiento con cuestionario, durante diez años, de la sexualidad de ciento setenta y cinco mujeres, el útero es el centro del sistema erógeno de la mujer y actúa como una caja de resonancia del placer. Choisy habla de un orgasmo cérvico-uterino que por lo general se confunde con el orgasmo vaginal, y que es el más intenso y de mayor placer que se extiende por todo el organismo:

“El orgasmo femenino auténtico no se produce ni en el clítoris ni en la vagina. Tiene su origen en el cuello del útero... El orgasmo cérvico-uterino… difiere radicalmente de todos los otros placeres en intensidad, en profundidad, en calidad, en ritmo sobre todo, en extensión. Es más difuso. Termina por abarcar el cuerpo entero.”

“Un día las chicas descubren solas, que el gesto de apretar los muslos o las nalgas, un poco más fuerte de lo habitual, les procura un orgasmo situado en alguna parte profunda de su interior.”

“Cuando una mujer empieza a excitarse sexualmente, el útero empieza primero a temblar, como una medusa suspendida en el océano. Y luego a latir, como un corazón, o como el cuerpo de una rana, como decían nuestras antepasadas, siendo cada latido el origen de una ola de placer.
Cuando se recupera en alguna medida la conexión neuromuscular con el útero, su latido se percibe durante el orgasmo, como una ameba que se encoge un poco para enseguida distenderse suavemente, distensión que se siente como un movimiento del útero hacia abajo, como un movimiento ameboide; o como el de un pez que se deslizase en el interior de la cavidad vaginal.
Sin embargo, la socialización de las niñas en la inhibición sistemática de las pulsiones sexuales, hace que dichas conexiones neuromusculares no se establezcan, y por eso nos hacemos adultas sin sentir o percibir el útero: es la socialización en la ruptura de la unidad psicosomática entre la conciencia y el útero, que decía Merelo-Barberá.”

“¡Cómo se entiende ahora el triple mandato encadenado de Yavé: el hombre te dominará, pondré enemistad entre ti y la serpiente (la representante en la antigüedad de la sexualidad de la mujer) y parirás con dolor! Verdadero cimiento de la civilización patriarcal.
Tras varios milenios de socialización en el triple mandato, cuando se aborda científicamente la sexualidad de la mujer, lo que se hace en realidad es abordar la sexualidad de una mujer que desde generaciones ya no vive según su deseo, y que se socializa en una desconexión corporal, con el útero espástico. Entonces se toma la devastación como lo originario -¡como siempre!- y se define una sexualidad femenina que va del clítoris a la vagina, y se habla de orgasmo clitoridiano y de orgasmo vaginal.”

“Ambroise Paré dice concretamente que el deseo y el placer comienzan cuando el útero empieza a temblar (utiliza los verbos franceses ‘titiller’ y ‘frétiller’). Dice textualmente que los juegos amorosos previos a la cópula son necesarios… hasta que ella se embargue de deseos del macho, lo que sucede en el momento en que su matriz le tiembla. (Tant qu’elle soit éprise des désirs du mâle qui est lorsque sa matrice lui frétille).

El temblor del útero siempre es el comienzo de una excitación sexual. Es como un latido muy tenue y muy seguido, pero sostenido, que toma la forma de temblor en vez del oleaje con latido y ritmo más pronunciado. El proceso del orgasmo siempre empieza con temblor y se va convirtiendo en oleaje, lo mismo que la superficie del mar, que incluso cuando está más calmado, tiembla, y cuando empieza a soplar la brisa, el temblor va haciéndose pequeñas olas, y luego con el fuerte viento, se hacen las olas más grandes.
Y al igual que el mar, un útero suelto y relajado tiembla por cualquier cosa, como la medusa suspendida en el mar: cuando está grávido, y se deja llevar sutilmente por la fuerza de la gravedad; cuando menstrúa y tiembla al abrir un poco el cerviz.
Una mujer contaba que en los comienzos de su cuarto embarazo sentía la pesantez del útero hinchado como un foco de placer, y como si estuviera en un estado pre-orgásmico permanente.
Cuando el útero tiembla, irradia placer como una bombilla irradia la luz; y todo el cuerpo de la mujer va siendo invadido por la radiación, hacia abajo, hacia los muslos, y hacia arriba, el vientre, el torso, los pechos; y al igual que el imán imanta una barra de hierro, la irradiación de placer desde el útero, abarca todo el cuerpo y, en cierto sentido, lo transforma.”"El útero es una bolsa formada por haces de fibras musculares, con una puerta de salida, el cerviz, donde estos haces se concentran para poder cerrar la puerta herméticamente con el fin de sostener el peso del feto, de la placenta, del líquido amniótico, etc. contra la fuerza de la gravedad; y, al mismo tiempo poder abrirse hasta los famosos diez cm para que salga el bebé a término.
La bolsa uterina integrada en el cuerpo de la madre fue un gran invento evolutivo que resolvió de forma prodigiosa la contradicción entre la consistencia del envoltorio protector para que crezca el embrión, y su salida al llegar a término (por ejemplo, los huevos de las aves no pueden ser más consistentes porque de otro modo el polluelo a término no podría romperlo para salir).
El tejido muscular es fuerte y al mismo tiempo elástico y flexible; elástico para albergar a la criatura según va creciendo, fuerte para apretar las fibras musculares del cuello y aguantar 10 ó 12 kgs. de peso contra la fuerza de la gravedad, y flexible para la total relajación y apertura de la salida.Y todo esto con un dispositivo de cierre y apertura en el que participa un sistema neuroendocrino y neuromuscular, el cual a su vez depende de la sexualidad de la mujer.
Merelo-Barberá decía que este dispositivo no es otra cosa que el orgasmo y el proceso de excitación previa; en definitiva, que el orgasmo fue el invento evolutivo para accionar la apertura del útero.”
“En el colegio estudiábamos que los seres humanos somos animales racionales, y que era esta cualidad de seres ‘racionales’ lo que nos distinguía del resto de animales ‘irracionales’. Sin embargo, parece ser que lo que más nos distingue de las demás especies no es el conocido desarrollo del sistema neurológico humano, sino un gran desarrollo de la sexualidad. La sexualidad humana no tiene parangón ni en cantidad ni en calidad con la del resto de nuestros parientes animales.
Quizá, el gran desarrollo de la sexualidad humana, su gran capacidad orgástica, está relacionada con todo el paquete de transformaciones que se han asociado a la adquisición de la posición bípeda y que dieron lugar a nuestra especie. Porque al adquirir la hembra la posición erecta, y quedar el útero a merced de la fuerza de la gravedad, se hizo necesario un perfeccionamiento específico para el dispositivo de cierre y de apertura del útero.
No era una característica cualquiera de la especie; sino un cambio imprescindible para no desaparecer. La actividad sexual que supone un parto (que tiene unas bases neuro-endocrino-musculares similares en todas las mamíferas) se tuvo que hacer más intensa: más fibras musculares, más terminaciones nerviosas, más actividad fisiológica (y sexual) para cerrar y para abrir la boca del útero.”

“De alguna manera, las contracciones rítmicas de las fibras musculares uterinas, el latido orgásmico, tenía que tener un sentido, alguna misión en la función del útero de acoger el desarrollo embrionario.
Según la sexóloga francesa Maryse Choisy, que realizó en la década de los 70 un seguimiento con cuestionario, durante diez años, de la sexualidad de ciento setenta y cinco mujeres, el útero es el centro del sistema erógeno de la mujer y actúa como una caja de resonancia del placer. Choisy habla de un orgasmo cérvico-uterino que por lo general se confunde con el orgasmo vaginal, y que es el más intenso y de mayor placer que se extiende por todo el organismo:

“El orgasmo femenino auténtico no se produce ni en el clítoris ni en la vagina. Tiene su origen en el cuello del útero... El orgasmo cérvico-uterino… difiere radicalmente de todos los otros placeres en intensidad, en profundidad, en calidad, en ritmo sobre todo, en extensión. Es más difuso. Termina por abarcar el cuerpo entero.”

“Un día las chicas descubren solas, que el gesto de apretar los muslos o las nalgas, un poco más fuerte de lo habitual, les procura un orgasmo situado en alguna parte profunda de su interior.”

“Cuando una mujer empieza a excitarse sexualmente, el útero empieza primero a temblar, como una medusa suspendida en el océano. Y luego a latir, como un corazón, o como el cuerpo de una rana, como decían nuestras antepasadas, siendo cada latido el origen de una ola de placer.
Cuando se recupera en alguna medida la conexión neuromuscular con el útero, su latido se percibe durante el orgasmo, como una ameba que se encoge un poco para enseguida distenderse suavemente, distensión que se siente como un movimiento del útero hacia abajo, como un movimiento ameboide; o como el de un pez que se deslizase en el interior de la cavidad vaginal.
Sin embargo, la socialización de las niñas en la inhibición sistemática de las pulsiones sexuales, hace que dichas conexiones neuromusculares no se establezcan, y por eso nos hacemos adultas sin sentir o percibir el útero: es la socialización en la ruptura de la unidad psicosomática entre la conciencia y el útero, que decía Merelo-Barberá.”

“¡Cómo se entiende ahora el triple mandato encadenado de Yavé: el hombre te dominará, pondré enemistad entre ti y la serpiente (la representante en la antigüedad de la sexualidad de la mujer) y parirás con dolor! Verdadero cimiento de la civilización patriarcal.
Tras varios milenios de socialización en el triple mandato, cuando se aborda científicamente la sexualidad de la mujer, lo que se hace en realidad es abordar la sexualidad de una mujer que desde generaciones ya no vive según su deseo, y que se socializa en una desconexión corporal, con el útero espástico. Entonces se toma la devastación como lo originario -¡como siempre!- y se define una sexualidad femenina que va del clítoris a la vagina, y se habla de orgasmo clitoridiano y de orgasmo vaginal.”

“Ambroise Paré dice concretamente que el deseo y el placer comienzan cuando el útero empieza a temblar (utiliza los verbos franceses ‘titiller’ y ‘frétiller’). Dice textualmente que los juegos amorosos previos a la cópula son necesarios… hasta que ella se embargue de deseos del macho, lo que sucede en el momento en que su matriz le tiembla. (Tant qu’elle soit éprise des désirs du mâle qui est lorsque sa matrice lui frétille).
El temblor del útero siempre es el comienzo de una excitación sexual. Es como un latido muy tenue y muy seguido, pero sostenido, que toma la forma de temblor en vez del oleaje con latido y ritmo más pronunciado. El proceso del orgasmo siempre empieza con temblor y se va convirtiendo en oleaje, lo mismo que la superficie del mar, que incluso cuando está más calmado, tiembla, y cuando empieza a soplar la brisa, el temblor va haciéndose pequeñas olas, y luego con el fuerte viento, se hacen las olas más grandes.

Y al igual que el mar, un útero suelto y relajado tiembla por cualquier cosa, como la medusa suspendida en el mar: cuando está grávido, y se deja llevar sutilmente por la fuerza de la gravedad; cuando menstrúa y tiembla al abrir un poco el cerviz.
Una mujer contaba que en los comienzos de su cuarto embarazo sentía la pesantez del útero hinchado como un foco de placer, y como si estuviera en un estado pre-orgásmico permanente.

Cuando el útero tiembla, irradia placer como unabombilla irradia la luz; y todo el cuerpo de la mujer va siendo invadido por la radiación, hacia abajo, hacia los muslos, y hacia arriba, el vientre, el torso, los pechos; y al igual que el imán imanta una barra de hierro, la irradiación de placer desde el útero, abarca todo el cuerpo y, en cierto sentido, lo transforma.”


*  " EL REDESCUBRIMIENTO DE LA MENSTRUACIÓN Y SUS DONES"

Antiguamente la menstruación era un don a partir del cual la mujer generaba
vida (física o psíquica). La sincronicidad entre el ciclo femenino y la
órbita de la Luna alrededor de la Tierra revelaba el vínculo que une la
menstruación con los grandes ciclos de la vida y el Universo. Esto hacía que
nuestro cuerpo y nuestras reglas fueran sagrados.

Hoy, sin embargo, en nuestra civilización tecnológica, el aspecto sagrado de
la menstruación ha dado paso al estigma, la incomprensión, la
infravaloración, la alteración de nuestro sistema endocrino (anticoncepción
hormonal) y recientemente el aniquilamiento de la regla (nueva píldora que
reduce la regla a 4 anuales).

Hemos pasado del todo a la nada. Y una excelente forma de volver a recuperar
nuestro poder es redescubrir, comprender, desestigmatizar y utilizar los
verdaderos dones de la menstruación.

A continuación adjunto el artículo “El redescubrimiento de la menstruación y
sus dones” (5 páginas) que publicó la revista Athanor y que es un resumen
del documento “Menstruación, la sabiduría oculta” del (45 páginas). Soy la
autora de ambos.

Las mujeres occidentales del siglo XXI somos modernas, independientes,
tenemos estudios y hemos conquistado el mundo externo, pero nos hemos
desconectado del mundo interno: de nuestros cuerpos, nuestra esencia y de la
Tierra. El avance de la mujer de las últimas décadas ha sido meramente
intelectual, con la invasión femenina del espacio tradicionalmente
masculino. Pero por el camino hemos dejado la compresión intuitiva y
espiritual de nuestra naturaleza.
Hemos cedido a la sociedad dominante y a la medicina toda nuestra naturaleza
y nuestros cuerpos: menstruación (píldora y otros fármacos), parto (excesivo
intervencionismo y cesáreas), alimentación y cuidado de nuestros hijos
(biberón, guardería desde los 0 meses, crianza sin vínculo) y menopausia
(terapia hormonal). De hecho, ser mujer se ha convertido en una enfermedad
muy rentable para los laboratorios que quieren tratar todos los procesos
naturales femeninos con medicamentos.

REIVINDICANDO LA MENSTRUACIÓN
Nuestra sociedad solo subraya lo patológico de la menstruación: dolor,
debilidad, estorbo, etc. Y por tanto lo que pretende es ocultar o manipular
el estigma de sangrar. Aparte de la violencia y el miedo, nada ha sido tan
eficaz para relegar a las mujeres a un lugar secundario como la degradación
del ciclo menstrual. Y el tabú asociado al ciclo menstrual sigue hoy más
vigente que nunca; por eso ahora nos ofrecen píldoras para exterminarla.
Total, ¿para qué sirve? ¿No es solo un sangrado intrascendente e
inconveniente? No, no lo es.

La gran verdad oculta es que la menstruación es muchísimo más que una
manifestación física: es una fuente de creatividad, intuición,
espiritualidad y conocimiento interior.  Es por tanto una fuente de poder
femenino. Nuestra guía interior nos llega primero a través de nuestros
sentimientos y la sabiduría de nuestro cuerpo; no a través de la compresión
intelectual. Y la sangre es precisamente lo que liga a las mujeres a la
Naturaleza y lo que nos recuerda nuestra propia condición humana y divina.
En la antigüedad, a través de este estado alterado de conciencia de la
menstruación, las chamanas, curanderas y sacerdotisas aportaron a su
comunidad su claridad y conexión con el mundo espiritual.

La regla es un prodigio biológico muy beneficioso para el cuerpo femenino.
Dos importantes e influyentes estudiosas del tema son la famosa ginecóloga
holística Dra. Northrup, autora del libro “Cuerpo de mujer, sabiduría de
mujer” y Miranda Gray, autora de “Luna roja: los dones del ciclo menstrual”.

A nivel físico, la ciencia está descubriendo que los efectos son más y
mejores de lo que se creía. Por ejemplo, actúa como un sistema de
autolimpieza mensual, protegiendo el aparato genital femenino, reforzando
las defensas del organismo gracias a los estrógenos naturales, etc.

A nivel psicológico, la menstruación tiene un importante papel en la forma
en que procesamos información, en la creatividad y en la conexión con
nuestro inconsciente. Está muy documentada la estrecha relación entre el
psiquismo de la mujer y el funcionamiento de los ovarios a través de las
hormonas.

*LAS FASES MENSTRUALES*

Podemos hablar de 2 grandes fases menstruales:

La fase folicular tiene lugar en el momento de la ovulación. Esta representa
la creatividad en su estado máximo, una energía extrovertida y social. Las
mujeres en esta fase somos fértiles en todos los sentidos y es una muy buena
época para iniciar nuevos proyectos. Además, el aumento del nivel de
estrógeno que conlleva la ovulación se ha relacionado con un aumento de la
actividad del hemisferio cerebral izquierdo (fluidez verbal, pensamiento
lógico) y una disminución en el derecho.

 En muchas mujeres el deseo sexual está en su apogeo a mitad del ciclo y
nuestro cuerpo secreta en el aire hormonas que se asocian al atractivo
sexual. Nuestra sociedad de la acción acepta y aplaude esta fase y estas
actitudes de la mujer.
Por el contrario no se muestra tan condescendiente ni comprensiva con la
fase lútea, desde después de la ovulación hasta el comienzo de la
menstruación, que representa un periodo de evaluación y reflexión que invita
a reducir el ritmo, descansar y alejarnos de nuestros quehaceres diarios,
algo socialmente mal visto.

En esta fase es cuando las mujeres están más sintonizadas con su saber
interior, con lo que no funciona en su vida y con la capacidad de
transformarlo. Los sueños son más frecuentes y más gráficos durante las
fases premenstrual y menstrual porque hay más acceso al inconsciente. Y hay
evidencias científicas de que antes de la menstruación se activa más el
hemisferio cerebral derecho, el relacionado con la intuición, y disminuye la
actividad del izquierdo.

 La mente y el cuerpo se ralentizan de algún modo y replegamos la energía
hacia dentro por efecto de varias hormonas, sobre todo la progesterona, que
prepara el útero por dentro para recibir el óvulo fecundado. Nuestra
sociedad juzga malas e improductivas la energía, emociones e introversión
premenstruales porque es incoherente con el ritmo frenético imperante (que
favorece el no pensar y el vivir sin consciencia, arrastrados por la masa).
En cambio, en muchas culturas antiguas se respetaba muchísimo la capacidad
para profetizar y comunicarse con los espíritus en esta fase. Por ejemplo en
la asamblea lunar de los indios americanos las mujeres que menstruaban se
reunían para soñar juntas y salían inspiradas e inspiradoras para los demás.

Este es, a grandes rasgos, el potencial que nos ofrece la menstruación si
estamos atentas a escucharla y respetarla, pero realmente podríamos ampliar
estas fases a cuatro y concretar más el tipo de energía asociada añadiendo a
una vieja compañera del ciclo menstrual: la LUNA.

En la antigüedad los primeros conceptos de medida y tiempo hacen referencia
al ciclo lunar y su paralelismo con el menstrual. ‘Menarquía’ proviene del
griego y significa ‘primera luna’ y en latín se utiliza la misma palabra
(mensis) para los términos ‘mes’ y ‘luna’, y de ahí deriva ‘menstruación’.

  Muchas culturas medían el tiempo en noches y meses lunares. Incluso hoy en
día la Semana Santa cristiana se celebra tras la primera luna llena después
del equinoccio de primavera y otras fiestas islámicas o judías también
dependen de la luna llena. Nuestro ciclo biológico y psíquico también va
paralelo a las fases de la Luna y este vínculo está documentado
científicamente en numerosos estudios. Los índices más elevados de
concepción y de ovulación se producen durante la luna llena o el día
anterior, y disminuyen durante la luna nueva, que es cuando a muchas mujeres
les viene la menstruación.

Por otro lado, la luz también tiene su relación con el ciclo menstrual.
Vivir bajo luz artificial gran parte del tiempo puede afectar a la
regularidad del ciclo y llevar a sufrir síndrome premenstrual (SPM). En
muchas mujeres el SPM empeora en otoño, cuando los días se acortan. De
hecho, muchos síntomas del SPM son los mismos que los del trastorno afectivo
estacional (TAE) y esta relación entre SPM y TAE es un ejemplo de cómo la
sabiduría femenina está conectada también con las estaciones.

Combinando ahora la Luna y las estaciones con las energías del ciclo
menstrual anteriormente descritas tenemos4 ARQUETIPOS FEMENINOS presentes en
las leyendas, mitología y cuentos populares: la doncella (luna creciente,
primavera, pre ovulación, dinamismo), la madre (luna llena, verano,
ovulación, amor), la hechicera (luna menguante, otoño, pre menstruación,
creatividad) y la bruja (luna nueva, invierno, menstruación, sabiduría).
Miranda Gray y otras autoras detallan en sus libros el significado de estos
arquetipos.

*CÓMO ALIVIAR LOS TRASTORNOS MENSTRUALES*

 La información menstrual es reflexiva e intuitiva y nos la transmiten los
sueños, las emociones y los anhelos. Cuando bloqueamos continuamente esta
información, esta vuelve en forma de *S*índrome *P*re*M*enstrual *(SPM).
*Que
más del 60% de las mujeres sufran *SPM* es una consecuencia de no respetar
nuestro cuerpo y su necesidad de subir y bajar como las mareas. El SPM es el
precio de intentar domesticar y esconder nuestras necesidades e ir contra
natura.
*La medicina actual nos ofrece un arsenal de productos para el SPM:
anticonceptivos hormonales, analgésicos, antidepresivos, etc., pero ninguno
de ellos nos cura; tan solo reprimen y retienen los trastornos. **Ningún
fármaco aprovecha el nexo que une a la mujer con su útero a través del
subconsciente, y todos tratan la menstruación como una enfermedad del cuerpo
separada de la mente.*
 *La dieta actual de alimentos refinados favorece el desequilibrio hormonal a
todos los niveles y es el camino para muchos problemas femeninos. La Dra.
Northrup recomienda eliminar lácteos, hidratos de carbono refinados, sal,
cafeína, alcohol y carne roja, y apostar por los cereales integrales,
legumbres, verduras, frutas y ácidos grasos omega 3.*
*Existe una larga lista de remedios naturales para aliviar los trastornos
menstruales; de hecho cada tradición y disciplina terapéutica tiene los
suyos. Algunos son: complementos alimenticios (germen de trigo, levadura de
cerveza, vitamina B6, magnesio), fitoterapia (infusiones con diversas
plantas antiespasmódicas y analgésicas), hidroterapia (baños de asiento
calientes y fríos en la zona, baño caliente general con aceites esenciales
de efecto calmante), cataplasmas con diferentes ingredientes, calor local,
masajes, osteopatía, reflexología, shiatsu, acupuntura, remedios
homeopáticos, flores de Bach u otros elixires florales y diferentes posturas
de yoga que favorecen la elasticidad del útero.*

*RECONCILIARSE CON LA MENSTRUACIÓN*

A pesar de los remedios apuntados, lo más eficaz a largo plazo es volvernos
a reconciliar con la menstruación y respetar sus mensajes. Para ello podemos
empezar elaborando un diagrama lunar, que es simplemente un registro diario
de nuestro día del ciclo, fase lunar, sueños y estado de ánimo. Cuando lo
hayamos hecho varios meses (para poder comparar y observar coincidencias),
debemos reflexionar sobre la información que aparece y el tipo de energía
asociada a cada momento del ciclo, y después comprometernos a obedecerla y
aplicarla.
La mayoría de nosotras debemos empezar de cero con este tratado de paz
menstrual, pero las actuales niñas y adolescentes lo tendrán más fácil si
las madres/padres conseguimos transmitirles una vivencia positiva de la
menstruación.
En el pasado lejano las tradiciones familiares, la explicación sobre la
estructura de la sociedad y el papel que debemos desempeñar en ella pasaban
de madres a hijos. La madre guiaba la personalidad de sus hijos para
ayudarles a desarrollar sus aspectos intelectuales, emocionales, sexuales,
creativos y espirituales a través de cuentos, arquetipos y rituales
simbólicos. Desafortunadamente, y por diversas circunstancias, hemos
delegado este rol en la escuela/sociedad, que ofrece solo una información
anatómica y desenfocada de la sexualidad humana y de la menstruación exenta
de cualquier tipo de espiritualidad y sacralidad. Las altísimas cifras de
embarazos no deseados y abortos en adolescentes es una muestra evidente de
que no existe conocimiento profundo sobre nuestros cuerpos, ni concepto de
responsabilidad personal y trascendencia de nuestros actos.

Pero las madres y familias todavía podemos adentrar a nuestras hijas en la
sabiduría ancestral y en una mayor conciencia sobre sus cuerpos y sus vidas
recuperando los ritos de transición de una etapa a otra. Especialmente
importante es el paso de la niñez a la pubertad, porque las experiencias de
la primera regla quedan grabadas para siempre en la psique e influyen en
cómo las jóvenes experimentarán los periodos en el futuro. Ejemplos de ritos
serían: un viaje o excursión a un lugar que simbolice el paso de un punto de
maduración a otro, un regalo especial de tránsito, algún objeto realizado
por la madre, etc.
 Las colonas y pioneras norteamericanas tejían una colcha patchwork como un
álbum para registrar los acontecimientos familiares: nacimientos, pubertad,
bodas, menopausia…, y esta pasaba de generación en generación.

  También es verdad que, aunque las familias nos esforcemos en resaltar los
aspectos positivos de la menstruación, los referentes femeninos que la
sociedad y los medios de comunicación ofrecen a los adolescentes suelen ser
pésimos y reflejan solo las expectativas y percepciones de un tipo
determinado de hombres. Una de las próximas revoluciones sociales será
difundir arquetipos que reconozcan la verdadera naturaleza femenina, que nos
guíen hacia nuestra espiritualidad innata y no solamente hacia una fachada
hueca de siliconas, dieta, estética y consumo.


*DESAFIANDO AL ‘STATU QUO’*

El despertar de la verdadera energía de la menstruación no solo afecta a
nuestra intimidad personal sino que tiene importantes implicaciones sociales
e incluso económicas. ¿Es compatible la vivencia de una menstruación
positiva, útil y sagrada con el uso masivo de la píldora anticonceptiva u
otros preparados hormonales sintéticos? La respuesta es no, porque estos no
respetan nuestra naturaleza cíclica y nos roban la valiosa información de
nuestro inconsciente.
 La píldora no es ni imprescindible, ni la panacea, ni inofensiva. Hace creer
a nuestro cuerpo que existe un embarazo alterando nuestro sensible sistema
endocrino y esto tiene numerosos efectos secundarios físicos que afectan al
conjunto del organismo; algunos de estos efectos son de gravedad (problemas
cardiovasculares, hipertensión, debilidad del sistema inmunitario,
depresión, cánceres, etc.). Y por supuesto, a nivel psíquico, estos
preparados nos han desvinculado totalmente de la sabiduría femenina al
impedir la comunicación interna entre nuestras hormonas, útero y ovarios.

Millones de mujeres están conectadas con la industria farmacéutica y no con
el ciclo lunar y ellas mismas. Y pagando dinero y salud por ello. ¿Es eso
liberación o una nueva forma de esclavitud? Criticar la píldora no significa
ser antifeminista sino anti una concepción incompleta y falsa de las
mujeres.
Afortunadamente hay vida más allá de la píldora y existen otros métodos
anticonceptivos respetuosos con el ciclo femenino, eficaces y que aumentan
el nivel de conocimiento del propio cuerpo. Además, la tecnología también ha
llegado a la anticoncepción natural y venden dispositivos con
microordenadores que almacenan los datos e indican claramente el estado de
fertilidad. ‘Bioself’ (temperatura basal + método Ogino) y ‘Persona’
(análisis de dos hormonas en orina) son dos ejemplos.

Y, por supuesto, no podríamos abordar el tema de la menstruación sin hablar
de los tampones convencionales, que la sociedad y la industria nos ofrecen
como otra salvación para no ver ni estar en contacto con nuestra impura
sangre. De la información que ha circulado los últimos años sobre los
peligros de los tampones convencionales, el contenido en amianto se
desmintió, pero no la presencia de dioxinas y rayón. Y existen numerosas
evidencias de que los problemas relacionados con ellos no son ni
anecdóticos, ni de poca gravedad ni inevitables.
Ambas sustancias, además de ser muy contaminantes para el planeta, están
relacionadas con diferentes enfermedades como endometriosis, esterilidad,
deficiencias en el sistema inmunológico, diversos cánceres y el famoso
síndrome del shock tóxico, que sólo en EE UU afectó en los años 80 a más de
60.000 mujeres, de las que 38 murieron.

 Es verdad que no existe consenso a nivel científico sobre las dioxinas, que
el rastro de ellas en los tampones es poco significativo y que estos no se
ingieren, pero ¿quién nos asegura su inocuidad cuando la vagina es la zona
más porosa y absorbente del cuerpo y una mujer puede llegar a usar más de
10.000 tampones en su vida fértil? Nadie. No existen estudios a largo plazo
sobre este tema.

Como en el caso de la anticoncepción hormonal, también existen alternativas
verdes a los tampones comunes, pero apenas se difunden y todavía no son de
uso mayoritario. Existen tampones ecológicos (de algodón 100% y no
blanqueados), las esponjas marinas (Sea Pearls) y la copa menstrual (Moon
Cup o Diva Cup), que es de silicona no alergénica y se adapta de forma
perfecta a las paredes vaginales. No contiene sustancias absorbentes ni
desodorantes ni blanqueadores y no absorbe las defensas naturales ni deja
fibras en la pared vaginal. Es reutilizable, dura años y por tanto
representa lo más económico y ecológico de este mercado femenino. Además nos
obliga a ver el brillo de nuestra sangre menstrual al vaciarla y lavarla. No
la esconde.

Como conclusión final expresar que para que toda revolución triunfe primero
ha de ser interna. Ya es hora de continuar con la liberación femenina,
enmendar lo que corresponda y recuperar lo perdido. La reconciliación de las
mujeres con nuestra verdadera naturaleza es imprescindible en los actuales
tiempos de cambio, porque Gaia y las mujeres estamos unidas. La sangre
menstrual es el mensajero de los grandes ciclos del Universo y la portadora
de información emocional, intelectual y espiritual vital para nosotras y
nuestra sociedad. Ha llegado la hora de honrarla y no despreciarla. La Diosa
ha regresado…

 *Vía: Revista Athanor/ El blog alternativo*


*
Fragmentos del libro “El Asalto al Hades”

Casilda Rodrigañez

GAIA, el planeta como un ser vivo.

Gaia es el nombre que estos científicos retomaron del Neolítico para designar a la

superficie de la Tierra (el aire, la corteza y los océanos) como ente orgánico, como unidad viva;

Gaia incluye todos los procesos vitales interrelacionados que se realizan en la Tierra, y que forman parte de un mismo impulso autopoyético, auto-organizativo y autorregulador. No es que haya seres vivos que ‘pueblan’ la Tierra; es que todos los seres vivos somos una parte de la Tierra viva; somos un momento de los ciclos de Gaia, un remanso de flujo gaiático. Un flujo que no es nada etéreo o sobrenatural, sino un flujo material totalmente identificado.

La era arcaica (que nombra el periodo de tiempo que va desde que la corteza terrestre se solidificó hace unos 4000 millones de años, hasta hace 2600 millones de años) vió la formación de la vida en nuestro planeta, y el desarrollo de las principales estrategias metabólicas, incluyendo la fermentación, la fotosíntesis y la capacidad de convertir el nitrógeno atmósferico en un elemento utilizable por las células.

El surgimiento de la vida de forma anaerobia, y luego la evolución de las bacterias de respiración aeróbica, es el correlato –y la explicación– de la transformación de nuestra atmósfera, que es una ‘anomalía’ fisico-química, y que sólo se entiende en tanto que ‘biosfera’; es decir, en tanto que parte del sistema vivo, autorregulador gaiático. Eso nos acerca a comprender la hipóteis Gaia.

La hipótesis Gaia no es sólo un descubrimiento en el campo de la geología y la biología; como dice Lovelock, es un espejo para ver las cosas de otra manera; es decir, un concepto que a su vez
conceptualiza nuevamente las demás cosas; les da un significado distinto; es un descodificador de códigos mantenidos en secreto por la Humanidad durante 5000 años; una representación y una proyección simbólica diferente de todas las cosas. Por eso creemos que Gaia abre el camino para la descodificación de nuestro mundo simbólico y en cierto modo nos obliga a emprender una revolución de nuestra semántica.
........................
Buscar el placer, evitar el dolor es la vía general de acción (algunos dirían Ley) del mundo orgánico. Sin esta búsqueda de lo agradable, la vida misma sería imposible. Los organismos se desintegrarían, cesaría la vida. KROPOTKIN
Como seres humanos somos seres adictos al amor y dependemos, para la armonía biológica de nuestro vivir, de la cooperación y la sensualidad, no de la
competencia y la lucha. HUMBERTO MATURANA
La estructura caracterológica del hombre actual (que está perpetuando
una cultura patriarcal y autoritaria de hace 4 a 6 mil años
atrás) se caracteriza por un acorazamiento contra la naturaleza dentro
de sí mismo y contra la miseria social que le rodea. Este acorazamiento
del carácter es la base de la soledad, el desamparo, el insaciable
deseo de autoridad, del miedo, de la angustia mística, de la miseria
sexual, de la rebelión impotente así como de una resignación artificial
y patológica. Los seres humanos han adoptado una actitud hostil a lo
que está vivo dentro de sí mismos, de lo cual se han alejado. Esta enajenación
no tiene un orígen biológico, sino social y económico. No se
encuentra en la historia humana antes del desarrollo del orden social
patriarcal. (…)
El proceso sexual, o sea, el proceso de expansión del placer, es el
proceso vital productivo per se. (…)
Ninguna otra parte de mi teoría ha hecho peligrar más mi existencia
y mi trabajo que la afirmación de que la autorregulación es posible,
existe naturalmente y es susceptible de una expansión universal.
(…)
La represión sexual infantil sirve a la función de mantener más
fácilmente a los seres humanos en un estado de sometimiento, al igual
que la castración de los potros y toros sirve para asegurarse bestias de
carga. (…)
El descubrimiento freudiano de la sexualidad infantil y del proceso
de represión sexual representaba, hablando en términos sociológicos,
la primera vez que se tomaba conciencia de que durante muchos
miles de años se había negado el sexo. (…)
En los comienzos de la historia, la vida sexual humana seguía
leyes naturales que ponían los fundamentos de una socialidad natural.
Desde entonces, el período del patriarcado autoritario de los 4 mil a 6
mil últimos años, ha creado, con la energía de la sexualidad natural
reprimida, la sexualidad secundaria, perversa, del hombre de hoy.
WILHELM REICH
La Función del Orgasmo

Autopoyesis, autorregulación y an-arquia.
Quizá la palabra ‘autopoyesis’ resulte extraña para mucha gente. ‘Autopoyesis’ es un término utilizado por los biólogos Humberto Maturana y Francisco Varela para designar la capacidad de la vida de autoorganizarse y de reproducirse a sí misma. Según estos autores, un sistema autopoyético es un sistema que en vez de ser programado desde fuera, se hace a sí mismo, pero que está abierto para recibir y producir.
El sistema autopoyético se define, entonces, como una organización cerrada (que se hace a sí misma y no está programada desde fuera) y una organización abierta (que produce, da y recibe).
Para comprender qué es la vida, más allá de nuestra semántica, hay que comprender que las condiciones que permitieron la aparición y la consolidación de un ente orgánico son las
mismas que pueden permitir su permanencia, su equilibrio estable, su autorregulación.
Por eso la autorregulación, que es, a pesar de todo, un fenómeno sensible relativamente
perceptible y asequible para nuestras mentes, nos acerca a entender el concepto de autopoyesis.
La vida, pues, es un sistema autopoyético con capacidad autorreguladora, en otras palabras: ni hay creadores ni hay legisladores externos al sistema.
Un motor necesita que alguien lo fabrique, necesita una fuente de energía y alguien que lo active y lo maneje. Una fábrica necesita una financiación, un@s obrer@s, un director, jefes de departamentos, encargados, etc. Cuando decimos que algo tiene vida propia, entendemos que no necesita nada de eso; proviene de la misma vida, de una larga filogénesis: se autorregula y es un ente autopoyético.
Este es un eslabón importante de la metafísica. En el mundo material, no en el mundo de las ideas, la capacidad de autorregulación, es decir, la no necesidad de algo exterior que nos gobierne, es un correlato de la autopoyesis.
No hay ningún creador, ningún ente metafísico que haya creado, planificado o legislado los
sistemas abiertos de la vida; ni ningún su pervisor que se dedique a velar por el cumplimiento de ley alguna. El concepto de ‘ley’, incluído el de la ‘ley natural’, es una invención con una clara intencionalidad política y social, tanto en su origen histórico como en el presente.
No es casualidad que en nuestra lengua no exista una palabra de uso común para designar este fenómeno que ahora llamamos ‘autopoyesis’.
Desde hace 5000 años (sólo desde hace 5000 años, pues antes la civilización humana estuvo profundamente impregnada de la noción de autopoyésis), dicho fenómeno, dicho concepto, se ha excluído de la Realidad de la sociedad patriarcal que funciona según diversos tipos de leyes.
Sin llegar a acuñar un nuevo concepto, Kropotkin ya habló de la autopoyesis:
Lo que se llamaba ‘Ley natural’ no es más que una cierta relación entre fenómenos que vemos confusamente… es decir, si un fenómeno determinado se produce en determinadas condiciones, seguiríase otro fenómeno determinado. No hay ley alguna aparte de los fenómenos: es cada fenómeno el que gobierna lo que le sigue, no la ley.
No hay nada preconcebido en lo que llamamos armonía de lo natural.
El azar de colisiones y encuentros ha bastado para demostrarlo. Este fenómeno perdurará siglos porque la adaptación, el equilibrio que representa, ha tardado siglos en asentarlo.
Kropotkin avanzó lo que ahora, desde distintos campos de la ciencia, los llamados teóricos del ‘caos’ y de los ‘sistemas auto-organizadores’ y autopoyéticos, están descifrando.
Con esta nueva concepción, cambia la visión general del universo.
La idea de que una fuerza gobernaba el mundo, de una ley preestablecida, de una armonía
preconcebida, desaparece y deja paso a la armonía que vislumbró Fourier: la que resulta de los movimientos incoherentes y desordenados de innumerables agrupaciones de materia, cada una siguiendo su propio curso y manteniéndose todas en equilibrio mutuo.
En nuestro mundo ‘caos’ y ‘anarquía’ representan el desbarajuste, la disfunción de lo que tiene que funcionar. En nuestra lengua, quieren decir falta de ley, haciendo ver que para que las cosas funcionen hacen falta ley y gobierno: es la fuerza simbólica de los conceptos, como diría Lacan. La fuerza de una simbología que tiene por objeto fabricar una cosmovisión en la que perdemos
contacto con la vida material, perdemos la confianza original en ella y el sentido del bienestar; y en cambio, nos hace aceptar la ley y rendir nuestras vidas a los seres superiores que nos gobiernan.
La ley es, relativamente hablando, producto de los tiempos modernos.
La especie humana vivió siglos sin ninguna ley escrita…
escribió también Kropotkin, añadiendo:
Sin sentimiento y usos sociales, habría sido del todo imposible la vida en común. No fué la ley quien los estableció; son anteriores a toda ley. Ni los ordenó tampoco la religión; son anteriores a toda religión.
Se hallan entre todos los animales que viven en sociedad. Se desarrollan espontáneamente por la propia naturaleza de las cosas… Surgen de un proceso de evolución…
Por eso el concepto de autopoyesis implica una revolución de la semántica, al menos en esta cuestión: caos es armonía, eficacia, perfección.
An-arquía es la cualidad básica de los sistemas autopoyéticos, puesto que no hay entes superiores que dicten leyes ni las mantengan: no hay Poder: la vida es an-árquica.
Las formas orgánicas son al mismo tiempo, caóticas y perfectas; caóticas porque no hay un
orden predeterminado ni un patrón de conducta: no se fabrican con moldes fijos ni maquetas; y son perfectas porque realizan perfectamente los procesos vitales que sustentan.
Así pues, ‘caos’ y ‘perfección’, ‘caos’ y ‘armonía’, no sólo no son calificativos excluyentes sino que están estrechamente unidos. Lo mismo que la ausencia de ley está unida a la armonía, porque los fenómenos naturales, la vida, es un equilibrio que ha tardado siglos de evolución en asentarse: esa es la razón de la armonía y de la perfección, y no la ley preconcebida.
El conocimiento de la vida, su condición autopoyética y an-árquica, se oculta en medio de una profusión de información y de conocimientos dispersos. Como si estudiásemos los órganos, los tejidos y las células de nuestro organismo por separado y nos ocultasen que forman parte de nuestro cuerpo, su función y su interrelación (armónica, an-árquica) como partes de un todo. De este modo, a pesar de todos los conocimientos –cada vez más específicos, más sectorializados,
como si la verdad estuviese en el interior de cada corpúsculo sólido de vida, y no en la interrelación de sus formas y procesos, en su movimiento asociatiavo–, y a pesar de los avances tecnológicos para estudiar la vida, como decía Saint Exupéry, lo evidente permanece invisible; invisible, indecible e impensable porque nuestro mundo simbólico y nuestra semántica ocultan lo que es la vida. Y se oculta, porque si los seres vivos tienen como cualidad la autorregulación, y si su agrupación, por muy compleja cuantitativa y cualitativamente que sea, no es jerarquización, la necesidad de
cualquier tipo de gobierno o de jefatura queda en entredicho.
...................



* PROTEGER LA TIROIDES EN LAS MAMOGRAFIAS!


"El miércoles, el Dr. Oz hizo un programa mostrando porque el Cáncer
de Tiroides se está expandiendo rápidamente entre las mujeres. Allí
expresa que posiblemente sea consecuencia de las radiografías dentales
y las MAMOGRAFIAS. En el delantal que los radiólogos dentales ponen en
el pecho, hay una pequeña pestaña que puede ser levantada y se adosa al
cuello (tapando la glándula Tiroides ). Normalmente los dentistas NO LO
USAN, NI AVISAN!!!. También hay un "GUARDA TIROIDES" para ser usado
durante las mamografías....que HAY QUE SOLICITARLO AL HACERSELA.

"Luego viene el comentario: "Ayer, casualmente tuve que hacerme la
mamografía, y le pregunte al técnico por el Guarda Tiroides, y
totalmente seguro, lo saca de un cajón. Le pregunté por qué no lo
ofrecían en forma rutinaria, y me respondió: " - No sé, simplemente
tienen que solicitarlo.". Ahora me pregunto, cómo podría yo haberme
enterado de esto si de casualidad no hubiera visto ese programa?"




*

El amor romántico, como todas las construcciones creadas social y culturalmente, está atravesada por una ideología hegemónica. Las principales características de la ideología romántica burguesa son las de un sistema  basada en la pareja monogámica, heterosexual, regulado, entre adultos, orientado a la procreación y bendecido por la Iglesia y el Estado.   Otra característica de la ideología amorosa occidental es la libertad de elección de pareja.
También es un rasgo común la dimensión adictiva del amor en una época como la posmodernidad que ya es de por sí caprichosa, neurótica y obsesiva. H.D. Lawrence llamó “egoísmo a dúo” a la forma de relación basada en la dependencia, la búsqueda de seguridad, necesidad del otro, la renuncia a la interdependencia personal, la ausencia de libertad, celos, rutina, adscripción irreflexiva a las convenciones sociales, el enclaustramiento mutuo…
Normalmente tendemos a pensar que las normas amorosas, morales y sexuales occidentales son las normales, las que siguen los dictados de la naturaleza; la Ciencia se ha encargado de legitimar esta visión, hasta llegar incluso a afirmar que el mito de la monogamia y la fidelidad sexual es una realidad biológica y universal, negando su carácter cultural.
La necesidad de parejas heterosexuales que formen familias normales posee una explicación económica muy obvia. El sistema social y político necesita de una estructura básica que está basada en el trabajo en pareja para sacar adelante a nuevos trabajadores y trabajadoras que produzcan y consuman. Esta pareja estable ha de educar a sus vástagos para que sean capaces de adaptarse a una realidad que han heredado sin que protesten; para ello es necesario que asuman como algo normal y natural los salarios y los horarios de trabajo, y el funcionamiento socio-político, legal y económico de la realidad.
En la familia los nuevos seres humanos aprenden a comer cuando no tienen hambre, a dormir cuando no tienen sueño, a tener unos horarios y una disciplina que les haga sentir como natural el hecho de tener que trabajar toda su vida en condiciones alienantes. La Familia es la principal instancia de educación e internalización de las normas y costumbres sociales, pero el Estado apoya su labor con colegios y centros de formación públicos. El poder simbólico aporta su grano de arena mediante narraciones que ofrecen modelos de comportamiento y formas hegemónicas de sentir y actuar.
En el siglo XX, la teoría feminista ha denunciado la función social del amor romántico como instrumento de dominación y de sumisión entre dos personas, y también como una herramienta de control social del poder patriarcal para influir y construir las emociones y los sentimientos de la población, especialmente la femenina.
Alexandra Kollontai fue una teórica rusa que alrededor de 1920, en plena revolución soviética, denunció la identificación entre amor y género femenino, y la dependencia moral, material y sentimental femenina. Para la autora, esta dependencia choca con la independencia y la actitud del varón, para quién el amor no es más que una parte de su vida; otro factor entre tantos.
Kollontai afirma que esa necesidad femenina de amar es la causa de incontables tragedias en el alma de las mujeres de todas las clases sociales: los celos, la desconfianza, la soledad, el renunciamiento a sí mismas por adaptarse al ser amado, etc. Siguiendo a Ana de Miguel, repasamos aquí los cuatro tipos fundamentales de heroínas que Kollontai encuentra en la literatura:
ü  las encantadoras y puras jovencitas, que contraen matrimonio al final de la novela;
ü  las esposas resignadas o casadas adúlteras;
ü  las solteronas,
ü  las prostitutas, bien por su pobreza, o bien por su naturaleza viciosa.
Kollontai anuncia que afortunadamente ha aparecido un quinto tipo de heroína: la mujer nueva, que ha dejado de ser un reflejo del varón y lucha por sus derechos. La finalidad de su vida ya no es el amor, sino su “yo”, su individualidad. El amor para la mujer nueva no es sino una etapa en el camino de su vida; su fin principal es un ideal social, una vocación, el estudio de la Ciencia o el trabajo creador. Para esta filósofa rusa, es el capitalismo el que engendra, así, el sujeto revolucionario que causará su destrucción; son las obreras la auténtica vanguardia del movimiento de liberación de la mujer.
Según Ana de Miguel, su aportación teórica más original se encuentra en el ámbito de la crisis sexual: Kollontai expresa la conciencia de estar viviendo una época de crisis en las relaciones entre los sexos. También denuncia el desconocimiento masculino de la sexualidad femenina, y la injusticia que suponía la existencia de una doble moral, aquella justificación del adulterio masculino y la condena del adulterio femenino que es tradición en las culturas patriarcales. Se entiende que no está mal que el hombre eche unas canitas al aire, pero la mujer puede ser asesinada por hacer lo mismo o apedreada hasta la muerte (veasé, Irán).
Para Kollontai la doble moral es uno de los problemas más importantes que acosan la inteligencia y el corazón de la Humanidad. Para acabar con ella será necesaria una larga lucha con objeto de reeducar la psicología de la Humanidad; señala muy especialmente la imposibilidad de la “mujer nueva” de realizarse sentimentalmente en un mundo en el que el varón todavía no ha cambiado.
Para Kollontai, el matrimonio legal tiene en su base dos principios que lo envenenan y que afectan de igual modo a varones y mujeres: su indisolubilidad (“la indisolubilidad se funda en la idea contraria a toda ciencia psicológica de la invariabilidad de la psicología humana en el transcurso de la vida impide que el alma humana se enriquezca con otras experiencias amorosas”) y la idea de propiedad con respecto al cónyuge, capaz de estrangular la relación más apasionada.
Alexandra Kollontai propone la unión libre como alternativa al matrimonio legal; en esta nueva forma de relacionarse se niegan los supuestos derechos de propiedad que el amor burgués concedía sobre el cuerpo y el alma de la persona amada. La unión libre se basa en el mutuo respeto a la individualidad y la libertad del otro, lo que entraña el rechazo de la subordinación de la mujer dentro de la pareja y de la hipocresía de la doble moral. Según su análisis, la sociedad capitalista, basada en la lucha por la existencia, ha fomentado los hábitos y la mentalidad individualista e insolidaria entre las personas. Los seres humanos viven aislados, cuando no enfrentados con la comunidad; y es precisamente esta soledad moral en que viven mujeres y varones la que hace que las mujeres se aferren con enfermiza avidez a un ser del sexo opuesto.
Para Alexandra Kollontai, sólo en una sociedad basada en la solidaridad, el compañerismo y la igualdad de sexos puede llegar a buen término la unión libre. En este sentido, la mujer nueva está poniendo las bases de una auténtica revolución sexual y también de la revolución socialista al poner en primer plano en las relaciones la no-subordinación y el compañerismo, pero no sucede lo mismo con los varones, que siguen dominados por la cultura burguesa, que ha fomentado durante siglos hábitos de autosatisfacción y egoísmo, y entre estos, el de someter el “yo” de la mujer.
Además de la unión libre, también propone una revolución en las relaciones entre los sexos con el desarrollo de un nuevo concepto de amor: el de la camaradería. Según Ana De Miguel (1994), Kollontai cree que el amor es una poderosa fuerza psíquico-social que la nueva clase hegemónica (el proletariado) debe poner a su servicio:
“Según su análisis de la evolución del concepto de amor a través de la historia queda de manifiesto cómo las clases sociales ascendentes modelan el concepto de amor en coherencia con las necesidades de su organización socioeconómica y su visión del mundo. Para Kollontai, el amor ha surgido del instinto biológico de la reproducción, pero a través de milenios de vida social y cultural se ha “espiritualizado” para convertirse en un complejísimo estado emocional. El amor se puede presentar bajo la forma de pasión, de amistad, de ternura maternal, de inclinación amorosa, de comunidad de ideas, de piedad, de admiración, de costumbre y cuantas maneras imaginemos. Es decir, la Humanidad, en su constante evolución, ha ido enriqueciendo y diversificando los sentimientos amorosos hasta el punto de que no parece fácil que una sola persona pueda satisfacer la rica y multiforme capacidad de amar que late en cada ser humano”.
El ideal de exclusividad del amor surge de la ideología basada en la noción de propiedad privada. Para Kollontai el amor absorbente y exclusivo, que lleva a la pareja a aislarse de la colectividad, está en profunda contradicción con la ideología de la nueva clase y con la sociedad que pretende consolidar: “Cuantos más hilos haya tendidos de alma a alma, de corazón a corazón, de espíritu a espíritu más se enraizará el espíritu de solidaridad y más fácil será la realización del ideal de la clase obrera: la camaradería y la unidad”. 
El proletariado admitirá todo tipo de relación entre los sexos con tal de que se base en la reciprocidad, en el reconocimiento de la personalidad  los derechos del otro, y en “la actitud para escuchar y comprender los movimientos anímicos del ser querido”. Cuando varones y mujeres lleguen a ser verdaderos compañeros y la solidaridad sea el auténtico motor de la sociedad, cuando desaparezca la fría soledad moral y afectiva que rodea a los seres humanos en el capitalismo, sólo entonces será posible una auténtica revolución social.
El feminismo de los años 70 pensó en el romanticismo como un dispositivo de control social que sirve para perpetuar las diferencias de género, la familia nuclear patriarcal y el statuo quo político y social. Autores como Carlo Fabretti afirmaban: “El amor es consecuencia y factor perpetuador del esquema familiar nuclear, que a su vez es consecuencia y factor perpetuador de una sociedad basada en la explotación y en la competencia que induce a refugiarse en la familia –o la pareja- concebida como trinchera y congela la afectividad y la sexualidad en el estadio infantil”. Este antropólogo italiano afirmó que el amor está atravesado por la ideología, más específicamente por la ideología de la familia, transmitida cultural y simbólicamente, internalizada por la sociedad a los más profundos niveles, y convertida en compulsión y mito primordiales.
Chistian Delacampagne sugerirá, en el Viejo Topo, que el amor es una moda para intelectuales que sin embargo no tiene nada de revolucionario, ni es una forma de huida fuera de las ideologías; por el contrario, está inspirado, dictado, estimulado por ideologías nuevas, ocultas y tanto más poderosas cuanto que nadie se fija en ellas. Son de tres tipos:
ü  Ideología de la seducción: la cultura ambiental hace del deber de seducir una especie de imperativo categórico, vinculado al deber de vivir y crear.
ü  Ideología familiarista, basada en la familia nuclear patriarcal.
ü  Ideología de la fraternidad. Muchos creen en la posibilidad de la tercera vía amorosa, es decir, de una relación de igualdad entre hombre y mujer,
“Entre los miembros de una relación en general cada uno respetaría al otro y no haría más que aportarle lo que el otro necesita. Por supuesto, en tal relación, cada uno conservaría en todo momento su libertad: ¡el modelo rousseauniano sería pues completamente respetado y la divisa de la revolución francesa pasaría a ser la moderna pareja!. Es inútil insistir sobre el carácter completamente utópico de tal concepción del amor” (Delacampagne, Christian).
Numerosos autores de ambos sexos pusieron el acento en la necesidad de derribar la mitología amorosa, que seduce a las personas para que sueñen con mitos patriarcales y adopten un modo de vida muy concreto: en pareja, produciendo y  reproduciéndose, consumiendo  y consolándose mutuamente. El amor sería un modo de escapismo, entonces, y de refugio frente al mundo en una sociedad tan competitiva como la nuestra:
“El amor, que a menudo se presenta como último reducto de autenticidad y autodeterminación en una sociedad hipócrita y coercitiva, es en realidad la farsa suprema y la más angosta de las jaulas concéntricas que nos aprisionan. Los miembros de una pareja se someten mutuamente al más grosero de los engaños (sólo concebible en la medida en que ambos desean ser engañados tanto o más que engañar) y sujetos por la cadena de una dependencia neurótica, se convierten cada uno en la bola de presidiario del otro”(Carlo Fabretti).
Para Fabretti, este mutuo engaño y su consecuente autoengaño son producidos por el terrible miedo a la soledad que tiene el ser humano, acrecentado en nuestra época por el individualismo:
 “Tanto engaño mutuo sólo es concebible en el marco de una mitología sólidamente instaurada. Del mismo modo que la religión es una forma de amor, (…) el amor es una forma de religión, la respuesta mítica al carácter inasequible e incognoscible de la alteridad. Si la religión es una mitología destinada a conjurar el miedo a la muerte, el amor es una mitología destinada a conjurar el miedo a la soledad; y como tal, dificulta el enfrentarse objetivamente al problema y favorece la perpetuación de un sistema basado en la explotación y la competencia más asolidarias, causa fundamental de la soledad extrema en que vivimos”.
Debido a que mucha gente prescinde de los mitos religiosos pero casi nadie de los amorosos, Fabretti deduce que el miedo a la soledad es más intenso e irreductible que el miedo a la muerte:
“La necesidad de autoengañarse con respecto a la soledad es mucho más inmediata y apremiante que la necesidad de autoengañarse con respecto a la muerte”.

                                                                               Coral Herrera Gómez


* Anticoncepcion con métodos naturales


INTRODUCCIÓN
La Planificación Familiar Natural, según la OMS, comprende las técnicas para evitar o conseguir una gestación basándose en la observación de signos y síntomas naturales de las fases fecunda e infecunda del ciclo menstrual.
El término “conocimiento de la fertilidad” se refiere a la posibilidad que cada mujer tiene de aprender a reconocer el comienzo y el final de su período fértil en cada ciclo menstrual y utilizarlo de acuerdo con sus deseos de planificar o evitar el embarazo.
Con la auto-observación que conlleva el seguimiento de los métodos naturales, la mujer conoce los cambios de su cuerpo en cada momento y el significado de los mismosPara ello se le instruye de forma tutelada durante los primeros meses por medio de monitores de métodos naturales; en una segunda fase la mujer se ve capacitada para poder interpretar por sí misma cualquier síntoma ya sea habitual o no en ella, quedando el monitor como apoyo en casos de duda.
Han de estar implicados ambos miembros de la pareja en la observación de los diferentes cambios que ocurren en el cuerpo de la mujer, y actuar en consecuencia, en armonía, al unísono en cada uno de los períodos fértiles/infértiles.
Millones de mujeres han aplicado con éxito la Planificación Familiar Natural en los últimos años, habiendo sido pioneras las mujeres de países del tercer mundo. Esto quiere decir que sonmétodos de fácil aprendizaje, puesto que no necesitan un nivel cultural elevado, de fácil aplicación, de bajo coste y prolongado cumplimiento; además se ha conseguido demostrar una elevada tasa de eficacia en amplios estudios poblacionales.
Sin embargo, es en las sociedades avanzadas y tecnócratas donde su aceptación es difícil y hasta denostada por distintas razones: la no necesidad de autocontrol y la dificultad para aceptar la abstinencia (entendida como aquellos días de no penetración o bien penetración con métodos de barrera), el desconocimiento prácticamente generalizado de los métodos naturales de planificación por parte del personal sanitario.
MÉTODOS BASADOS EN EL CONOCIMIENTO DE LA FERTILIDAD
Actualmente, la mujer puede aproximarse al reconocimiento de su fertilidad de las siguientes formas que a continuación expongo de forma resumida:
1. Por el cálculo o calendario. La mujer basándose en la duración de sus ciclos precedentes identifica el comienzo y el final de su período fértil.
2. Por la temperatura basal. Si la mujer toma su temperatura interna en reposo, generalmente por la mañana antes de levantarse de la cama, y la anota en un gráfico, podrá observar cómo en los momentos posteriores a la ovulación la temperatura basal se eleva.
3. Por el reconocimiento de las secreciones cervicales. La mujer sabe que se encuentra en una etapa fértil cuando ve su moco cervical o tiene sensaciones genitales relacionadas con él.
4. Por el reconocimiento de las características del cuello uterino. A medida que se acerca el momento ovulatorio el cuello experimenta cambios que la mujer puede identificar y utilizar de forma complementaria junto con los otros indicadores.
EL MÉTODO SINTOTÉRMICO
El control de la natalidad por medio del método sintotérmico ha demostrado una elevada tasa de eficacia en amplios estudios poblacionales.
Está en relación con una determinación precisa de los días fértiles y los infértiles combinando la auto-observación de varios indicadores: la temperatura basal, el moco cervical, los cambios cervicales, la duración de los ciclos precedentes y otros signos y síntomas de ovulación. Puede ser aplicable en sentido biunívoco: tanto para evitar o distanciar la gestación como para buscarla.
El método sintotérmico es perfectamente adecuado a todas las circunstancias de la vida reproductiva de la mujer, desde la adolescencia hasta la perimenopausia, pasando por el período de la lactancia (MELA: método de lactancia-amenorrea).
APRENDIZAJE
Cualquier mujer/pareja, que desea ser usuaria, necesitará un período de aprendizaje, aspecto fundamental para la obtención de las máximas tasas de eficacia y seguimiento. Una persona amigable, que escucha atentamente las preocupaciones, contesta preguntas y sabe adoptar una actitud empática, orientando claramente sobre los problemas que se le plantean, será la mejor aliada para conseguir éxito y satisfacción.
Se consideran aptos para la enseñanza aquellos profesionales sanitarios que se han entrenado para esta finalidad, así como otras personas no necesariamente del mundo sanitario: orientadores familiares, educadores y parejas experimentadas.
Su misión será: ayudar a que la mujer/pareja aprenda a reconocer los signos y síntomas de fertilidad, para así evitar las relaciones con penetración o bien utilizar métodos de barrera en la fase fértil, así como también informar y orientar sobre las diversas posibilidades de expresar el cariño y los impulsos sexuales sin necesidad de penetración en la fase fértil (en caso de que decidan recurrir a las relaciones sin métodos de barrera).
VENTAJAS
La enseñanza del conocimiento de la fertilidad debería ser algo prioritario en cualquier programa educativo sobre anticoncepción y sexualidad, aspecto que no ha recibido la debida atención por educadores y personal sanitario. Probablemente ha llegado el momento en el que se rompa con viejos tabúes y se cambie de actitud, los Métodos basados en el conocimiento de la fertilidad tienen sus ventajas, a pesar de haber contado con grandes detractores en un pasado no demasiado lejano, y su difusión es una apuesta de futuro. Algunas de sus ventajas serían:
1. Educar a mujeres y hombres, de cualquier edad y condición, sobre los ciclos de fertilidad femeninos, algo que debería ser clave en los programas de educación afectiva y sexual para la prevención del embarazo adolescente y juvenil. Sin olvidar el uso de métodos de barrera (preservativos) en jóvenes para evitar las ETS.
2. Implicar a los hombres en la anticoncepción y en el respeto a los ciclos fértiles de las mujeres.
3. Una vez aprendidos, pueden utilizarse tanto para evitar el embarazo como para concebir.
4. Carecen de efectos secundarios por sí mismos, son reversibles de forma inmediata y pueden ser utilizados por la mayoría de las mujeres/parejas que conocen y respetan sus normas.
5. Su costo económico es tan reducido, que se limita al tiempo invertido en el período de enseñanza y ésta puede ser impartida por voluntarias y voluntarios especialmente entrenados sin necesitar personal médico, ni para la enseñanza ni para el seguimiento, aunque deberían ofrecerse en las consultas de anticoncepción como una opción relevante.
6. Mayor autoconocimiento de la fertilidad del que puede derivarse un aumento de la autoestima.
7. Reduce la tasa de embarazos ectópicos, al favorecer las relaciones sexuales en los días de máxima fertilidad, cuando se busca la concepción.
8. Ayuda al cuidado de la propia salud:
- Detección precoz de infecciones vaginales: las mujeres acostumbradas a reconocer su moco detectan pronto cualquier alteración.
- Alerta sobre posibles anemias, por reducción del nivel alto de temperatura.
9. Mejora el rigor en la prescripción y valoración de las determinaciones hormonales que todavía vienen realizándose en función del ciclo mítico de 28 días, tanto en estudios de infertilidad como en otros.
10. En caso de subfertilidad permite establecer una buena colaboración profesional/pareja subfértil.
11. Aumento de la autonomía de la mujer para elegir un método anticonceptivo, un conjunto de métodos o la alternancia de métodos.
12. Autonomía (de la pareja) del dispensador de anticoncepción, de la presión comercial y farmacéutica, etc.

DESVENTAJAS
Sus desventajas están en función de la elección que se haga y de la posición de las mujeres/parejas hacia el esfuerzo compartido que, en ocasiones, requiere su uso:
1. Si no se utilizan de forma consistente y de acuerdo con las normas, son menos eficaces que los métodos que actúan directamente sobre el aparato genital femenino y que no requieren de la autoobservación e interpretación de los signos de fertilidad e infertilidad, teniendo en cuenta que un coito sin protección en fase fértil conlleva mayor posibilidad de embarazo.
2. Requiere algunos ciclos de aprendizaje antes de comenzar a utilizarlos plenamente.
3. En cada ciclo menstrual, por principio y dependiendo del método, sería necesario evitar la penetración vaginal sin barrera entre 8 y 16 días, o bien recurrir a prácticas sexuales no penetrativas o a métodos de barrera durante esos días.
4. Si la mujer padece algún problema de salud que dificulte el reconocimiento del moco cervical o altere su secreción, afecte a la longitud del ciclo, los signos de fertilidad son más difíciles de reconocer.
5. Las mujeres con ciclos muy irregulares quizás no sean candidatas a utilizar el método del calendario.
6. En el caso de mujeres con más de una pareja sexual no brindan protección frente a las enfermedades de transmisión sexual incluido el VIH/SIDA (al igual que con la píldora o el DIU), por lo que las mujeres expuestas al riesgo de contagio deberían utilizar condones de forma consistente durante todo el ciclo (una vez más, la doble protección).


Dra. Miriam Al Adib Mendiri



Entrevista a JEAN SHINODA BOLEN -                                                                      Doctora en Medicina y Analista Junguiana

Tengo 68 años. Nací y vivo en Los Ángeles.
Soy doctora en Medicina, analista junguiana y profesora de Psiquiatría en la Universidad de California.
Estoy divorciada y tengo dos hijos. 
Iraq es Vietnam una y otra vez, es una pena que tengamos que aprender a través de tanto sufrimiento. 
La espiritualidad une y las religiones dividen.

-¿Quejarse es perder el tiempo?
-¡Claro!

-Hay mucho que aprender...-Por eso a mí me interesan las mujeres maduras, con humor y activas. 

A partir de los 40 años empieza lo mejor si eres capaz de darte cuenta de la
cantidad de cualidades potenciales que hay dentro de ti. 
Entonces te entran ganas de convertirte en bruja.

-No sé yo...-Se lo diré de otra manera: una persona con poder personal.

-Eso me gusta-Las brujas sabias dicen la verdad con compasión, y no comulgan con lo
que no les gusta, pero no tienen la rabia de las mujeres más jóvenes.
Algunos hombres excepcionales pueden llegar a ser brujas, los que tienen
compasión, sabiduría, humor y no están supeditados al poder.

-¿Algo más?
-Sí, las brujas sabias son capaces de mirar hacia atrás sin rencor ni dolor; son atrevidas, 
confían en los presentimientos, meditan a su manera, defienden con firmeza lo que más les importa, 
deciden su camino con el corazón, escuchan su cuerpo, improvisan, no imploran,
ríen, y tienen los pulgares verdes.

-¡...!-Tienen mano con las plantas. Y también con los animales. 

Primero aprenden a amar lo que hacen, luego alientan a otros al crecimiento. 
Saben reconocer lo frágil y lo que tiene valor, y también lo que debe ser podado.

-¿Y hay que esperar a la vejez para ello?
-Cuanta más edad, más camino aprendido. 

La observación compasiva de la vida de los demás te enseña mucho, 
y las mujeres sabias se pasan mucho tiempo observando. 
Hay casos, pocos, de sabias a partir de los 30 o 35, pero esas a los 60 son increíbles.

-¿Qué nos quiere transmitir?-Que las mujeres tienen la oportunidad de cambiar el mundo en las próximas décadas. Pero
que si no lo hacen ahora, probablemente ya no lo harán.

-¿Por qué dice eso?
-Tras los extremismos de la revolución feminista, el péndulo está en el centro y las mujeres que se lo permiten pueden llegar
al equilibrio, a ser completas, fuertes y vulnerables al mismo tiempo.

-¿Un camino colectivo?
-Por supuesto. No tengo la menor duda de que un pequeño grupo comprometido puede cambiar el mundo. 

En realidad, así ha sido hasta ahora.

-¿Y cuál es el secreto?-El millonésimo círculo. 
Yo aliento a las mujeres a formar círculos que tengan un componente espiritual. 
Simplemente escuchando los problemas, anhelos y miedos de otras mujeres y contando los tuyos, adquieres fuerza.

-Perdone, pero por qué un círculo.-Cuando uno está sentado en círculo y en silencio 
se da cuenta de que hay una conexión espiritual con poder transformador. 
Yo pertenezco a uno desde hace 18 años: encendemos una vela, guardamos silencio, 
contamos lo que nos preocupa, debatimos, y juntamos nuestras energías con un propósito.

-¿Convocan el poder interior?-Interior y exterior. 

La espiritualidad, la física cuántica y el budismo dicen lo mismo: Todo y todos estamos conectados 
y por tanto lo que cada uno haga influye en el mundo. 
En los círculos de mujeres trabaja el campo mórfico, las teorías de Rupert Sheldrake.

-¿El centésimo mono?-Sí, este biólogo desarrolló la hipótesis de que cuando una masa crítica de monos llega a un determinado conocimiento,
este se transmite de forma intuitiva e inmediata a los miembros de su especie. 
Del mismo modo, un número crítico de círculos de mujeres pueden
realzar las cualidades femeninas tan necesarias para que el mundo cambie.

-¿Por qué no círculos mixtos?-Entre mujeres hay una conexión natural. 
Algunos estudios evidencian que cuando una mujer que sufre estrés habla con otra mujer, 
ambas liberan la hormona de la maternidad que provoca que el estrés descienda.

-Curioso.-Si las mujeres estuvieran implicadas en los procesos de paz, 

todo sería más fácil, ¡pero si los que negocian son machos alfa...!

-¿Qué ocurre cuando se encuentra un hombre estresado con otro?-Cuando un hombre estresado se encuentra con otro, segregan testosterona, 

lo que provoca o bien la huida o el enfrentamiento. 
Pero si ese mismo hombre acude a una mujer que le comprende, una bruja sabia, 
su adrenalina baja y su autoestima sube. 
Y basta con que se siente a su lado.

-Es bonito eso que dice.-Estamos llenas de recursos poderosísimos a los que no prestamos atención, como el conocimiento
intuitivo. Poderes que se pueden desarrollar en los círculos.

-Propóngame un viaje interior.-Sea auténtica, sea consecuente con su persona interior y averigüe qué quiere hacer con su preciosa vida. 

Desde fuera intentarán responder por usted a las preguntas esenciales, no lo permita.
Desvele qué tipo de arquetipo domina en usted.

-¿A qué se refiere?-Sus patrones internos que yo resumo en siete diosas. 
Cada mujer debe identificar a sus dos o tres diosas dominantes, 
que van desde la autónoma Artemisa y la fría Atenea, 
hasta la nutritiva Deméter, la creativa Afrodita o Hera, la diosa del matrimonio.

-No será tan simple.
-No, pero si podemos llevar una vida en la que el arquetipo y el papel que desempeñamos coinciden, 

nos sentiremos satisfechas.




*Los 
efectos secundarios de la píldora anticonceptiva son muchos. Entrevista a Alexandra Pope

Para The Ecologist nº 39

“Hoy en día la píldora todavía se promociona como una forma de “controlar nuestra vida”. Lo irónico es que no sólo “No controlas”, sino que estás controlada por un medicamento. El verdadero sentido de “llevar el control” procede de conocer cómo funciona nuestro cuerpo valorando los cambios mensuales rítmicos como oportunidades de autodescubrimiento y cuidado propio, así como de acceso a las profundas fuentes de poder que el ciclo nos revela. ¡Eso es la verdadera libertad!”.
“Por desgracia muchos médicos no informan lo suficiente de los efectos secundarios ni de las contraindicaciones. A veces dicen algo pero de forma muy rápida… Hay algunos médicos que no son partidarios de la píldora, pero son pocos y dispersos. Hablar en contra de la píldora en el ámbito sanitario es visto como un suicidio profesional”

Alexandra Pope


-Llevamos 50 años de uso, abuso y mitificación de la píldora anticonceptiva.
-50 años de medicalizar con hormonas de síntesis y alterar el sistema endocrino femenino en mujeres SANAS.
-50 años ocultando y mintiendo sobre los efectos secundarios de la píldora en las mujeres, en el medio ambiente y en la sociedad.
-50 años politizando la píldora anticonceptiva como bandera de un tipo de feminismo, obviando otras formas contracepción eficaces, inocuas y respetuosas con el cuerpo femenino.
-50 años, sumados a siglos anteriores, estigmatizando y desinformando sobre el verdadero valor físico-psíquico de la menstruación y el poder que su conocimiento y conexión ofrece a las mujeres.
-50 años insultando a nuestra naturaleza y a quien estamos unidas mediante los ciclos sagrados.
Pero esto, empezando por el monopolio de información oficial al respecto, se está acabando y cada vez más expertos están cuestionando estos medicamentos y más y más mujeres abren los ojos para conocer y hacer justicia a su cuerpo.
La australiana Alexandra Pope, autora de “The wild genie” y co-autora de “The pill: are you sure it’s for you?” se ha convertido en una experta sobre el poder del ciclo menstrual y el camino desde la menarquía hasta la menopausia.
Alexandra Pope nos ayuda a descubrir la verdadera femineidad que llevamos dentro a través de su literatura -ella es muy práctica- y nos brinda todo este conocimiento que muchos grupos “new age”, “empresas hippies” y “gurus” de pacotilla nos secuestran.
En esta entrevista, nos ofrece una visión global sobre el tema de la píldora.

¿Cuáles son los efectos secundarios más comunes de la píldora?

Son muchos… Depresión, cambios de humor, pérdida de líbido, aumento de peso... Afecta en general a la salud incluyendo el debilitamiento de la función inmunológica debido a la disrupción nutricional que supone la píldora en nuestro organismo. Las mujeres que toman la píldora u otros anticonceptivos hormonales pueden experimentar varios de estos efectos al mismo tiempo. La píldora también afecta a la fertilidad. Después de dejar de tomarla, la regla puede tardar mucho en volver y retrasar bastante la concepción. Menos comunes, pero más serios, son efectos secundarios como la osteoporosis, trombosis y cáncer de mama y cervical.

¿Sigue siendo la píldora un símbolo de libertad?
Hoy en día la píldora todavía se promociona como una forma de “controlar nuestra vida”. Lo irónico es que no sólo “no controlas”, sino que estás controlada por un medicamento. El verdadero sentido de “llevar el control” procede de conocer cómo funciona nuestro cuerpo valorando los cambios mensuales rítmicos como oportunidades de autodescubrimiento y cuidado propio, así como de acceso a las profundas fuentes de poder que el ciclo nos revela. ¡Eso es la verdadera libertad!”.

ESTROGENIZACIÓN DEL MEDIO

La píldora supone la estrogenización del medio, ya que sus residuos hormonales son imposibles de filtrar y de las aguas residuales pasan a la cadena trófica. La píldora y otras formas de anticoncepción hormonal con estrógenos como la píldora anticonceptiva de emergencia, el parche y el anillo han sido especialmente diseñadas para trastornar el funcionamiento natural del sistema endocrino de la mujer. Sin embargo, también actúa como disruptor endocrino cuando es vertido en el medio ambiente a través de las aguas residuales. Está demostrado que estos productos químicos afectan tanto a la fauna marina como a los humanos. La exposición a dichos disruptores estrogénicos del sistema endocrino durante un ciclo vital entero ha causado en algunas familias de peces una incapacidad reproductiva completa en sólo una generación. La Agencia de Medio Ambiente Británica estudió 10 ríos durante un período de 5 años. Los estudios muestran que el estrógeno en la orina procedente de la píldora que había llegado a los peces a través de aguas residuales afectaba a un 50% de peces de sexo masculino al producir huevos en sus testículos y muchos habían desarrollado también órganos reproductivos femeninos. Además se observaron efectos en el comportamiento; por ejemplo, en los ratones, expuestos antes y después de nacer, que mostraban comportamientos anómalos en su vida adulta. Tenemos evidencias para afirmar que la exposición a estrógenos en el medio ambiente puede tener efectos adversos en los humanos. Por ejemplo, el dramático descenso del número y calidad del esperma, el aumento en la incidencia de cáncer en órganos reproductivos como el pecho, próstata, la pubertad prematura, y el aumento en la incidencia de endometriosis.

ETHINYLESTRODIOL

¿Qué pasa con la hormona ethinylestrodiol?
Uno de los temas principales de investigaciones recientes es el impacto medioambiental de algunos de los más recientes anticonceptivos hormonales. El parche y anillo anticonceptivos pueden suponer mayores riesgos medioambientales después de ser desechados que por los propios estrógenos de la orina. Un parche usado y arrojado al inodoro o enviado al vertedero puede dañar la fauna pues continúa desprendiendo la hormona ethinylestrodiol. Como vemos, los anticonceptivos hormonales pueden tener efectos que van más allá de la propia mujer individual que los usa.


EL GRAN NEGOCIO

¿Quién es el que gana con la implantación global de la píldora?
Las empresas farmacéuticas. Es un producto muy rentable para ellas. Para los médicos también es muy rentable. Simplemente recetan lo mismo cuando se acaba. A las mujeres que muestran preocupación les recetan otra marca de píldora y listo. Por desgracia muchos médicos no informan lo suficiente de los efectos secundarios ni de las contraindicaciones. A veces dicen algo pero de forma muy rápida. Hay algunos médicos que no son partidarios de la píldora, pero son pocos y dispersos. Hablar en contra de la píldora en el ámbito sanitario es visto como un suicidio profesional.

¿La píldora confunde al organismo femenino?
El ciclo menstrual de la mujer es un sistema muy sofisticado que cambia constantemente. Responde al medio interno y externo y nos informa mensualmente de cómo manejamos nuestras vidas. La píldora suprime este ciclo y, además de los muchos efectos secundarios mencionados antes, tiene un efecto mortal en nuestra capacidad de saber lo que sucede en nuestra vida a nivel físico y emocional. Enmascara los síntomas de problemas de salud confundiéndolos. Puede que no detectemos señales de problemas de salud o asuntos emocionales tan rápido como cuando tenemos un ciclo normal. Además distorsiona el paso por la menopausia, privándonos de uno de los momentos psico-espirituales más importantes en la vida de una mujer.

PÍLDORA Y FEMINISMO: ACLARANDO CONCEPTOS

¿Por qué tantas veces, cuando alguien ataca a la píldora, los sectores feministas se sienten igualmente atacados, cuando no tiene nada que ver una cosa con la otra?
Supongo que nos referimos aquí a las actitudes antifeministas y patriarcales. Hoy en día la píldora se considera sinónimo de la anticoncepción. Desafortunadamente existe una gran ignorancia sobre otras formas anticonceptivas, así que cuando se cuestiona la píldora parece que estamos cuestionando la contracepción misma, y de ahí la reacción. Es muy triste que no se anime a las mujeres a conocer el funcionamiento de su propio ciclo menstrual, negándoles así la oportunidad de experimentar el método anticonceptivo más poderoso, el conocimiento de su propia fertilidad. Con dicho conocimiento las mujeres tienen verdadero control sobre sus cuerpos, y la capacidad de elegir desde su posición de poder. Se asume hoy en día que las mujeres son incapaces de manejar su fertilidad por sí mismas y que tienen que ser controladas por la medicina. Esas ideas pertenecen al siglo XIX, no al siglo XXI. Tenemos que cambiar las actitudes negativas sobre la menstruación y rescatar nuestro ciclo menstrual o ciclo de fertilidad como recurso exclusivamente femenino que, una vez entendido, proporciona no sólo herramientas anticonceptivas, también un método de autodescubrimiento y control personal.


Para más información, visite la web de la autora.


 *¨Mujeres patriarcado y futuro¨Fragmento del libro Tercer Tiempo.       Sara Monace, Italia 1999

La posesión de los hijos de las mujeres ha sido la primera preocupación del patriarcado neonato.
Ésta significaba mano de obra y herederos, la continuidad del nombre y prestigio social. Para
asegurarse la posesión de los hijos, los hombres sólo podían hacer una cosa: asegurarse la
posesión de las madres, de las mujeres capaces de crearlos. Hacerlas prisioneras y controlarlas.
La reproducción dejo de ser un acto de creación libremente ejercitado por las mujeres junto a
otras mujeres, y se convirtió en una obligación impuesta, un deber obligado con el hombre, el
marido, de quien se era propiedad junto con los hijos.
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El control masculino sobre el arte de traer al mundo nuevas vidas, se llevó hasta el punto de
expulsar de ese ámbito a las mujeres que ayudaban a otras a parir, robándoles la ciencia y
echándolas de la profesión médica.
El control de la propia fertilidad, la posibilidad de interrumpir un embarazo, el deseo de traer al
mundo un hijo sin estar casadas, fueron vetados, limitados o regulados por ley.
Ésta expropiación sistemática ha sido comandada por los jefes de familia, por los estados, y por
las Iglesias, que según sus propios proyectos, han incentivado la natalidad o la han desalentado,
llegando hasta la esterilización masiva impuesta o aplicada a escondidas de las mujeres.
La reproducción todavía es un hecho político, es decir que las mujeres no son libres de usar su
propio cuerpo, su propia capacidad de generar.
La anticoncepción y el aborto, es materia de choque político y religioso.
El patriarcado no ha restituido en absoluto a las mujeres sus derechos en lo que se refiere a la
reproducción, sino que trata de mantener su control funesto, incluso mediante formas nuevas;
aplicando nuevas tecnologías al proceso reproductivo.
Espíritu propietario
Podemos imaginarnos el trauma que debe haber representado el paso desde la práctica de
principios comunitarios, en la que la propiedad sólo incluía bienes e instrumentos personales de uso
cotidiano, a la práctica de la razzia y de la apropiación violenta de animales y seres humanos.
La convulsión debe haber sido apocalíptica y sólo ha podido imponerse con el uso de la fuerza.
Intentemos imaginar la naturaleza y los ritmos del trabajo comunitario al ser reemplazado por el
de esclavos, la libre elección de las parejas sexuales al ser sustituidas por la violación de las
mujeres, el propio bienestar al ser obtenido a costa de las desgracias de los demás.
El espíritu propietario, con sus contravalores, su prepotencia, su sistema de poder, se introduce
en sociedades que vienen de una larga experiencia cooperativa e igualitaria.
La especie humana entra en una nueva era que aún no ha terminado y, sobre todo, será el
género masculino el que la ponga en marcha y el que sea su portavoz.
A través de varios sistemas socioeconómicos y alcanzando su máxima expresión en el
capitalismo, el espíritu propietario –materia prima del patriarcado- guía hasta hoy a la mayoría de
las sociedades humanas. No sólo con respecto a la posesión de bienes, sino también de personas.
Las relaciones humanas están marcadas por el deseo de posesión del otro: la expresión más
terrible de esto es el estupro, pero se manifiesta de miles de formas menos atroces. La más común
son los celos, con todas las graves consecuencias que comporta.
Por otra parte, junto al uso de la fuerza, lo que domina es la utilización del dinero: la compra
temporal del cuerpo de una persona por dinero, ya sea mujer, hombre o niño, es una práctica usual
de los hombres.
Pero el ámbito familiar es el que encierra el mayor número de manifestaciones del espíritu
propietario. Las relaciones patriarcales aún marcan fuertemente las relaciones de los varones con
esposas e hijos. Por otro lado, a éstos se les educa para pensarse como futuros propietarios de los
bienes materiales acumulados por los padres.
El mecanismo hereditario es exquisitamente propietario. Éste es una de las formas de frenar la
desintegración de la institución familiar, sobre todo en el caso de familias pudientes.
Si los hombres fueron los inventores y abanderados del espíritu propietario, las mujeres no son
ajenas a él. Aún siendo propietarias de bienes en una medida mucho menor que los hombres, y
casi nunca propietarias de personas, han compartido la ideología en provecho de sí mismas y de
sus hijos. Han adoptado el “espíritu” sin poseer la esencia y siendo, no obstante, sus primeras
víctimas.
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La cultura de la posesión es difícil de erradicar y se opone a cualquier anhelo y lucha por la
liberación. Las mujeres, incluso las más comprometidas y concientes, aún habiendo sido poseídas
durante mucho tiempo, tienen dificultad ha deshacerse de ella.
Estado patriarcal
El pacto originario entre jefes de familia ricos, con sus leyes y normas, para defender sus
intereses, con su ejército e impuestos para mantenerlo, con sus prisiones y sus jueces, que dio
origen al estado, se ha modificado profundamente con el paso del tiempo, pero su esencia
permanece.
Increíblemente la institución que ha coronado la victoria del patriarcado, de la injusticia y del
militarismo, de la desigualdad y de la discriminación, ha sido la menos criticada por el feminismo.
La absoluta no participación de las mujeres en el estado hasta hace pocas décadas (pero no la
intervención del Estado en la vida de las mujeres), parece olvidarse. El hecho de no haber sido
siquiera consideradas como ciudadanas, ha sido borrado de la memoria por la obtención del
derecho al voto.
Es más, la invitación es explícita: las mujeres deben contribuir a mantener en pie el Estado, su
credibilidad internacional, su prestigio, su fuerza.
Corrientes feministas enteras son abiertamente estatistas, y desean que un número mayor de
mujeres se siente en el sillón de ministro.
Este deseo de participación en el poder y en sus instituciones, cuya naturaleza sigue siendo
capitalista y patriarcal, ni siquiera se enmascara tras la necesidad de defender a las mujeres y sus
derechos, sino que se expone como la aspiración al éxito de las mujeres en los ámbitos de poder.
Pero beneficios para las mujeres, ventajas para su liberación, no se ven.
Si acaso, se pierde un elemento a favor: en efecto, la no participación en el poder, querida y
buscada indudablemente como rechazo del patriarcado, es un patrimonio, una oportunidad
importante para construir un futuro de no-dominación, de no-opresión, de liberación. No haber
estado involucradas en el ejercicio de un poder elitista, violento, opresor, puede ser una garantía, o
al menos una potencialidad para la construcción de una sociedad radicalmente diferente.
El experimento sigue adelante desde hace algunas décadas y el balance esta a la vista de todos.
La presencia femenina en los más altos cargos de los estados no ha cambiado la naturaleza de los
mismo, ni siquiera un poco.
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* Fragmentos del artículo Fahrenheit 451: Por una sociedad sin clases y sin    géneros.
Mila de Frutos - 11.07.06

Sostener que el patriarcado precede en el tiempo al surgimiento del capitalismo resulta hoy una
obviedad. ¿O es que existía la igualdad entre hombres y mujeres en el feudalismo, en la Grecia
clásica o en la Roma imperial, en la Civilización china, en Japón o en el Imperio inca? El capitalismo
no inventó el patriarcado, obviamente. El propio Engels sitúa el origen de la opresión de las
mujeres en el surgimiento de la propiedad privada de la tierra y del ganado, aunque después nos
sorprende con una contradicción impropia según la cual las mujeres gozaban de reconocimiento
social y respeto en toda la Historia hasta la llegada del capitalismo. Al parecer el capitalismo nos
deja sin trabajo productivo y perdemos posición y autoridad. Es cierto que el capitalismo transforma
las relaciones patriarcales, al igual que la existencia previa del patriarcado determina importantes
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aspectos del sistema capitalista. Pero Engels confunde lo particular o específico del patriarcado en
el marco de la producción capitalista con el propio capitalismo. Ambos sistemas son clasistas y
probablemente sea el patriarcado la primera forma de clasismo, muy bien aprovechada siglos
después por el capitalismo, hasta el punto de que se hallan tan estrechamente interrelacionados
que difícilmente se puede concebir o explicar un sistema sin el otro, pero esto no implica que deban
teorizarse como una sola cosa. Son dos sistemas independientes que se refuerzan y determinan
cada uno por el otro.
El pensamiento de Marx y Engels adolece de eurocentrismo y de sexismo. Intentaron construir un
sistema en el que integrar todos los fenómenos sociales y toda la historia. La potencia del análisis
de clases es tan fuerte que eclipsó el desarrollo teórico de la relación entre los sexos, y la cuestión
feminista se calzó dentro de la clase para que el esquema fuese perfecto. No detectaron la
ideología patriarcal, subyacente a su propio esquema, que desprecia los intereses de las mujeres y
encarnaron esa subordinación al pensar sobre el asunto. La ideología del patriarcado devalúa los
trabajos “propios del género femenino” y los segrega del resto de trabajos necesarios para el
sostenimiento de la vida diseñando una dicotomía artificial entre la familia y el trabajo “productivo”.
Y en esa división las mujeres se subordinan a los hombres. Engels es consciente de ello pero
responsabiliza únicamente al capitalismo sin tomar conciencia de que éste se limita a adaptar y
profundizar un conflicto heredado, confiando en una fácil resolución a manos de la colectivización
del trabajo doméstico.
El patriarcado no es una cuestión fundamentalmente ideológica, no es sólo un elemento más de la
superestructura capitalista. El patriarcado es un sistema de explotación de las mujeres por los
hombres. Estos se apropian de trabajos y servicios producidos por las mujeres. Y constituye
también un elemento del modo de producción: la producción y reproducción de la gente. El
patriarcado ha desarrollado históricamente una enorme capacidad de adaptación al desarrollo
económico y en la etapa del capitalismo establece una alianza muy ventajosa para ambos sistemas
que se entrelazan como las hebras de una cuerda hasta parecer una misma cosa, alcanzando
ambos mediante el pacto una fortaleza difícil de doblegar. Como tal sistema, tiene su propia
ideología, subsumida en muchos aspectos en la ideología del capitalismo y viceversa.
El feminismo materialista descubre que las mujeres, además de trabajar para el capital
reproduciendo a la clase obrera, construyendo una “balsa de aceite” (si bien, con sus propios
conflictos internos) donde los proletarios descansan para volver al día siguiente a la fábrica bien
lavados y planchados, listos para la explotación, y dulcificando el caos social de la lucha de clases
mediante la estabilidad de la estructura familiar, las mujeres además hacen unos trabajos gratuitos
para los hombres particulares en el marco de una relación de producción en la que se apropian del
trabajo realizado por las mujeres.
Y esta relación de producción se extiende de forma transversal por toda la pirámide social, de modo
que las mujeres de cualquier clase social sufren alguna forma de opresión y explotación, aunque de
forma bien distinta y con posibilidades de superación tan alejadas como las clases sociales
(tampoco todos los trabajadores o trabajadoras asalariados sufren la explotación capitalista de la
misma forma, no desde luego comparten las mismas condiciones de vida un trabajador inmigrante
senegalés o una trabajadora de las maquilas de Méjico que un informático madrileño). Las palizas,
las agresiones sexuales o el acoso se dan entre hombres y mujeres de cualquier clase social y no
únicamente por parte del obrero alienado, frustrado y bebido que golpea a su mujer. Y, en
cualquier caso, lo que hay que preguntarse es por qué ese obrero considera a su mujer como una
propiedad; por qué el obrero, el campesino, el intelectual o el burgués (o el señor y el siervo)
tienen derecho de propiedad sobre las mujeres y sobre los trabajos que éstas realizan. Y por qué la
crianza, socialización y educación de los hijos e hijas del obrero, del campesino, del intelectual o del
burgués son asunto de sus esposas.
Por ello decimos que el patriarcado es transversal. Por ello existen experiencias similares entre
13
mujeres de distinta clase social, que no padecen ni comprenden hombres de una u otra clase social
¿Para quién hacen un trabajo gratuito las mujeres y dentro de qué relaciones de producción se
realiza?
Mila de Frutos.
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* SEXO Y GÉNERO

El sexo es lo anatómicamente distintivo, son los aspectos visibles del cuerpo de una persona
mientras que el género remite a la forma y el significado cultural que adquiere el cuerpo, es
decir, cómo la cultura interviene sobre los cuerpos.
Al hacer esta distinción, ciertos valores y funciones sociales señalados como biológicamente
necesarios pierden sentido y con ellos los comportamientos genéricos naturales o no-naturales.
Un sexo dado no deviene obligatoriamente en un determinado género.
Si el género es la variable cultural que interpreta al sexo entonces ser un género (cualquiera sea)
es estar atravezadx por la interpretación cultural y esto denota también el uso y el comportamiento
de nuestros cuerpos. En otras palabras ser un género, llegar a ser un género, no es una cuestión
de adscripción a una forma de ser fija, sino mas bien, un proceso activo de apropiación,
interpretación y reinterpretación de las posibilidades culturales.
El género no es sólo una construcción cultural impuesta sobre la identidad, sino, en algún sentido,
el género es un proceso de autoconstrucción. Llegar a ser “tal” género es un conjunto de actos
propositivos (propuesta que nos es dada al nacer) y apropiativos (apropiación de la propuesta), la
adquisición de una habilidad, de un “proyecto” de asumir un cierto estilo corporal y un cierto
significado.
El cuerpo, a su vez, no es un fenómeno estático, sino un modo de intencionalidad, una fuerza
direccional y un modo de deseo. Como condición del acceso al mundo, el cuerpo se comporta mas
allá de sí mismo, trasciende sus funciones biológicas, sosteniendo una referencialidad (reproduce la
imagen prevista socialmente de acuerdo al sexo) necesaria al mundo. Haciendo que los cuerpos no
refieran a algo“natural” ni se permita construir sobre ellos una autoidentidad.
Llegamos a ser nuestros géneros y no nuestros cuerpos, porque somos una elección, y para
nosotrxs ser es elegirnos… este cuerpo inaprensible demuestra que hay elección. Entonces, unx es
el propio cuerpo desde el comienzo, y solo luego unx “llega a ser” el propio género.
Nunca nos conocemos o experimentamos a nosotrxs mismxs como un cuerpo puro y simple, por
ejemplo como nuestro “sexo”, porque nunca conocemos nuestro sexo fuera de sus expresiones
como género. Vivido o experimentado, el “sexo” está siempre generizado.
En la medida en que se entienda al género como un producto de prolongadas relaciones culturales
y psíquicas, el género es un modo contemporáneo de organización de las normas culturales
pasadas y futuras, un modo de situarse unx mismx con respecto a esas normas, un estilo activo de
vivir el propio cuerpo en el mundo.
14
El género como elección
Desde una elección prerreflexiva, el género se transforma en un proyecto incesante, y en un acto
cotidiano de reconstitución e interpretación. Esta elección prerreflexiva no es completamente
conciente, pero no obstante, es accesible a la conciencia: es un tipo de elección que hacemos y
solo más tarde nos damos cuenta de que la hemos realizado. No nos damos cuenta, en el
momento, de que hemos asumido un género, sino que es un proyecto sutil que solo rara vez se
hace manifiesto a la comprensión reflexiva.
Llegar a ser un género es un proceso impulsivo y a la vez cuidadoso de interpretación de la realidad
cultural cargado de sanciones, tabúes y prescripciones. La elección de asumir cierto tipo de cuerpo,
de vivir y de vestir el propio cuerpo de cierta manera implica un mundo ya establecido de estilos
corporales. Elegir un género es interpretar las normas de género recibidas organizándolas de un
modo nuevo. Más que un acto de creación radical, el género es un proyecto implícito de
renovación de la historia de la propia cultura en los propios términos. No es una tarea preceptiva
que debemos llevar a cabo, sino una en las que nos hemos visto implicadxs siempre.
Las normas opresivas del género preexisten solo en la medida en que lxs seres humanxs las
acepten y les den nuevamente vida una y otra vez. Por lo tanto, el derrumbe de los límites de
género establecidos, da lugar a un sentido radical de dislocación (ruptura, elección y auto
reconstrucción)
Si la existencia es siempre una existencia generizada, entonces, alejarse de los géneros
establecidos es, en cierta medida poner la propia existencia en cuestión. En los momentos de
dislocación genérica, cuando nos damos cuenta de que difícilmente sea necesario ser los géneros
que hemos llegado a ser, enfrentamos el problema intrínseco de vivir como un varón, como una
mujer, o como alguna otra identidad de género y esa libertad de ruptura y elección genérica se
vuelve problemática debido a la presión social.
La angustia y el terror de vivir un género prescripto o de traspasar al territorio de otro género da
testimonio de la presión social sobre las interpretaciones de género, tanto como sobre la necesidad
de que existan.
[La visión de la maternidad como una realidad instintiva y la dificultad de aceptarla como una
institución más, expresa este mismo interjuego de opresión y libertad.
La interpretación de Simone de Beauvoir del instinto maternal como una ficción cultural, con
frecuencia se enfrenta al argumento de que tal deseo, tan extendido, común y compulsivo, es
orgánico y universal. Esta respuesta universaliza una opción cultural. Ella sostiene que no es el
resultado de nuestra elección sino de una necesidad orgánica a la que una esta sujeta. En el
esfuerzo por naturalizar y universalizar la institución de la maternidad, se niega su carácter
opcional, en efecto, la maternidad se promueve como la única opción, una institución social
compulsiva. De esta manera se disfraza la elección que se esta haciendo. Si la maternidad es una
elección, entonces ¿Cuáles otras son posibles? Esta pregunta nos remite a la noción de que la
identidad genérica descansa sobre el inestable lecho de las invenciones humanas. ]
El cuerpo como situación
Simone de Beauvoir ve al cuerpo como una “perspectiva” y una “situación” insuperables. La noción
del cuerpo como situación tiene un doble significado. Como el locus (lugar) de las interpretaciones
culturales, el cuerpo es una realidad material que ya ha sido ubicado y definido dentro de un contexto social. El cuerpo es también la situación de tener que asumir y reinterpretar el conjunto de 15 interpretaciones recibidas. El cuerpo, desprovisto de su sentido filosófico tradicional como “límite” o “esencia”, es un campo de posibilidades interpretativas, el locus de un proceso dialéctico (lucha de fuerzas) de una nueva interpretación del conjunto de la historia que se imprime sobre la piel. El
cuerpo se torna el peculiar nexo entre la elección y la cultura, y la “existencia” del
propio cuerpo se convierte en el modo personal de asumir y de reinterpretar las normas
de género recibidas.
En la medida en que las normas de género funcionan bajo el escudo de la presión social, la
reinterpretación de estas normas, gracias a la proliferación y la variación de estilos corporales, se torna un modo muy concreto y accesible de politización de la vida personal.
El cuerpo se vive y se experimenta como el contexto y el medio para todas las luchas
humanas.
Si entendemos al cuerpo como una situación cultural, entonces la noción de cuerpo natural y, más
precisamente de “sexo” natural, parece quedar progresivamente bajo sospecha. Los límites al
género, la amplitud de las posibilidades para vivir una interpretación de la anatomía sexualmente
diferenciada, parecen menos restringidos por la anatomía misma que por el peso de las
instituciones culturales que tradicionalmente han interpretado esa anatomía. No sólo la anatomía
no dicta más al género sino que la anatomía no parece presentar necesariamente
ningún límite al género.
Cualquier esfuerzo por indagar el cuerpo “natural” antes de su ingreso a la cultura es imposible, no
sólo porque el/la observadxr que indaga el fenómeno está inmerso en un lenguaje cultural
específico, sino porque el cuerpo también lo está. El cuerpo nunca es un fenómeno natural: no es
meramente un cuerpo sino, más bien, un cuerpo sujeto a tabúes, a leyes, de los que la persona es
consciente e intenta satisfacer –es en referencia a ciertos valores que se valoriza a sí mismo.
Por lo tanto, la conceptualización del cuerpo como no-natural no sólo sostiene la diferencia absoluta
entre género y sexo sino que implícitamente cuestiona el hecho de que el género esté unido
inevitablemente al sexo.
El cuerpo político
Monique Wittig y Michel Foucault radicalizan la concepción del cuerpo como “situación”, como locus
de interpretaciones culturales, y desafían la noción de sexo natural y describen el uso político de la
discriminación biológica cuando se establece un sistema compulsivo de sexo binario. Para ambxs,
la misma discriminación de sexo tiene lugar dentro de un contexto cultural que exige que el sexo
sea diádico. La demarcación de las diferencias anatómicas no precede las interpretaciones
culturales de la diferencia, sino que ya en sí misma es una interpretación cultural de tal diferencia,
es un acto interpretativo que descansa sobre supuestos normativos.
Al cuestionar las restricciones de la definición binaria del género, Wittig y Foucault liberan al género
del sexo.
Si el hecho de que el propio género “exista” significa que unx tácitamente acepta o retrabaja las
normas culturales que gobiernan la interpretación del propio cuerpo, entonces el género puede ser
el lugar en el que se subvierta el sistema binario que lo restringe. A partir de nuevas formulaciones
del género, nuevos modos de amalgamar y de subvertir las oposiciones de “masculino” y
“femenino”, los modos establecidos de polarizar géneros se tornan cada vez más confusos. Gracias
a que se corporiza adrede la ambigüedad, las oposiciones binarias pierden claridad y fuerza; así
“masculino” y “femenino”, como términos descriptivos, pierden utilidad. En la medida en que la
ambigüedad de género puede adoptar múltiples formas, el género mismo promete
extenderse en un fenómeno múltiple para el que se deberán encontrar nuevos
términos.
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La conceptualización del cuerpo, según Simone de Beauvoir como un nexo de interpretaciones,
como una “perspectiva” y una “situación” revela que el género es una escena culturalmente
sedimentada de significados y modalidades inventadas. Llegar a ser un género significa tanto
someterse a una situación cultural como crearla, y esta concepción del género como una dialéctica
de la recuperación y de la invención garantiza la posibilidad de autonomía en la vida
corporal. “Elegir” un género en este contexto no es mudarse a un género desde un lugar
descorporizado, sino reinterpretar la historia cultural que el cuerpo usa. El cuerpo se torna
una elección, un modo de actuar y reactuar las normas de género recibidas, que sufre
en tanto tal, muchos estilos de piel.
¿En qué medida “la construcción” del género es un proceso auto reflexivo?
¿En qué sentido nos construimos a nosotrxs mismxs y en ese proceso, llegamos a ser nuestro
género?
...........................




*Sobre la sexualidad infantil, el placer corporal y la autorregulación.
Casilda Rodrigañez



En la discusión que tuvimos en el anterior encuentro de Amaryi en Zarzalejo, me dio la impresión

de que había que aclarar lo que entendemos por ‘sexualidad infantil’, porque creo que en nuestro

lenguaje existe una confusión entre sexualidad y genitalidad.

Creo que la sexualidad es el placer corporal, es decir, la producción y la expansión del placer en el

cuerpo humano.

No es que el placer sea bueno para el cuerpo, es que es imprescindible para su autorregulación y

cumple una función muy importante, que voy a tratar de resumir.

Somos un conjunto hipercomplejo de sistemas: molecular, plasmático, celular, órganos, sistemas
varios, etc., que forman el cuerpo. Cada sistema tiene una capacidad de autorregulación propia,
pero tiene que mantener su apertura y su relación con los demás, con los sistemas que engloba y
en los que es englobado; esa relación es necesaria para el funcionamiento sinérgico, es decir, para
33
que funcionen todos al unísono, con un mismo ritmo interior unísono: es lo que hace que si nos
pegan un pisotón, o ingerimos una sustancia venenosa, todo el cuerpo reaccione, y que cada
sistema realizando su propia autorregulación, realice también la sinergia del conjunto. (sobre la
sinergia de los sistemas: Henri Laborit).
El placer no es una ilusión del neocortex: es un movimiento interno que tiene lugar en todos los
sistemas del cuerpo humano: plasmático, celular etc., y cumple la función de mantener el ritmo
unísono entre los sistemas, manteniendo la fluidez de la relación entre unos y otros.
La idea de la importancia que tiene este movimiento para el mantenimiento de la vida, nos la da la
percepción con la que evolutivamente se ha fijado; es decir, que si este movimiento se ha fijado, en
la evolución de las formas de vida, unido a esa manera de percibirlo, es para que los cuerpos lo
busquen y se dejen guiar por él.
Fue nuestra civilización patriarcal, quien creo la cultura de oposición al placer corporal que hoy
todavía tenemos; precisamente para introducir una determinada desvitalización y quebrantamiento
de la autorregulación y para establecer la dominación, la jerarquía, y el sometimiento de las
criaturas humanas (lo de la castración del toro para hacer el buey). Por eso nuestra civilización
condenó el placer, en especial el de las mujeres y la infancia. Ahora ya no se dice que el placer es
pecado, pero tampoco se le reconoce la importancia que tiene, se hace como si no existiera. Se
habla de las necesidades del bebé y se habla claro está de afecto, pero ese afecto no siempre
incluye el placer corporal, sino que más bien lo excluye.
Las criaturas humanas necesitan el placer corporal. Groddeck (1923, El libro del ‘ello’, Taurus,
Madrid 1981), decía que si la salida de nuestros productos de desecho está en zonas erógenas, es
para que su limpieza produzca el placer necesario: el que las madres mamíferas proporcionan a sus
cachorr@s al lamerles para limpiarles.
Esto lo digo porque no se puede hablar de ‘abuso’ o de ‘intromisión’ en la intimidad de la criatura
(al menos en la etapa primal tal intimidad es compartida al menos con la madre), si al mismo
tiempo no se habla de la necesidad del placer corporal; porque entonces en nombre de la
intromisión se puede negar la caricia y el placer corporal de las criaturas. De hecho es lo que en los
tiempos actuales, de puritanismo globalizado, sucede.
Creo que todo el mundo sabe la diferencia que hay entre la caricia y la agresión, entre la
complacencia y el abuso; no se puede meter todo en el mismo saco.
Lo peor es que este puritanismo globalizado que niega el placer corporal produce seres violentos.
Es lo que demostró el neurólogo norteamericano James W.Prescott con su trabajo publicado en el
Atomist Scientist de noviembre de 1975 Body Pleasure and the origins of violence (puedo facilitar
una fotocopia a quien le interese). Estudió en 49 pueblos, que vivían todavía en condiciones
preindustriales, una serie de aspectos. Unos sobre la libertad sexual que gozaba la mujer, la unión
madre-criatura, el placer corporal en la infancia y la libertad de relaciones sexuales en la
adolescencia; y otros sobre la violencia y tendencias destructivas en dichos pueblos. La correlación
entre, a menos libertad sexual más violencia fue altamente significativa; solo uno de los pueblos
contradecía dicha correlación; la conclusión fue que se podía predecir con solo un 2% de posibilidad
de error que a más represión del placer corporal se produciría más violencia. Esto ya es una de las
correlaciones más altas que se puede establecer en un estudio científico; pues bien posteriormente
se ha revisado el estudio de Prescott y se ha encontrado que se equivocó, y que la correlación se
establecía para el 100% de los pueblos estudiados (es decir, hay 0% de posibilidades de que la
correlación no se dé).
Este estudio le hizo decir a Carl Sagan en su libro Cosmos, que si queremos hacer algo por la
humanidad, cuando viéramos a un/a niñ@ que lo cogiéramos en brazos y le abrazáramos.
La sexualidad, no identificada con la genitalidad adulta, sino como toda producción y expansión del
placer corporal, es necesaria para la autorregulación de las criaturas.
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La confusión entre sexualidad y genitalidad es muy grave porque es lo que está haciendo que se
reprima la sexualidad infantil; incluso por parte de los mayores defensores de los derechos de la
infancia.
Esta confusión le lleva incluso a Alice Miller a negar la existencia de la sexualidad infantil en su libro
L’enfant sous terreur (en alemán, 1981; en francés, 1986); quizá por eso es uno de sus pocos
libros que Tusquets no ha traducido; Alice Miller en una conversación una vez me expresó su
extrañeza de que no se lo hubieran querido traducir en España, porque ella lo considera uno de sus
libros más importantes (y en muchos aspectos lo es); pienso que Tusquets no se lo ha publicado
por la negación explícita que hace de la sexualidad infantil. La cuestión es que Alice Miller llama
sexualidad a lo que solo es un aspecto de la misma, la genitalidad adulta coital.
Creo que la idea que existe en general es que sí, que hay una sexualidad general difusa, pero que
la sexualidad-sexualidad verdadera, es la coital. Creo que si se entiende por sexualidad la
producción y la expansión del placer, como hacen muchos autor@s, el concepto queda bien
precisado.


*  MUJERES HAN SALVADO A ISLANDIA DE LA CRISIS, HAN LLEGADO A LOS CARGOS ESTATALES Y TODO HA CAMBIADO...
En Reikiavik hay un espléndido edificio de cristal negro, grande y hermoso frente al mar, en un lugar en el que hace tres años no existía más que un solar vacío. Lo sé porque estuve allí hace tres años, en un momento terrible para Islandia, un país arruinado por la excesiva testosterona de sus banqueros, el primero en sucumbir a la recesión, el que sufrió la caída más dura.

En aquellos primeros meses de la crisis, la pequeña, rota y desesperada Islandia (población: 320.000) constituyó un anuncio del Apocalipsis para las grandes naciones de Europa occidental. Sin embargo, hoy, ahí está ese edificio nuevo y reluciente, una imagen de opulencia y modernidad tan extraordinaria como el Museo Guggenheim de Bilbao, estrambóticamente fuera de lugar en esta Lilliput nórdica de casitas de Lego pintadas de rojo, amarillo y azul. No podía apartar la vista del edificio, ni de día ni sobre todo de noche, cuando su multitud de ventanas asimétricas y marcos irregulares cambiaba continuamente de colores, como en una imitación líquida de la aurora boreal.

¿Qué ocurrió en Islandia? ¿Qué ha ocurrido en estos tres años para que surja, de las cenizas del desastre económico, una construcción tan extravagante?
Lo que ha ocurrido es que las mujeres se han hecho cargo del país y lo han arreglado.

Y ese edificio, el primer auditorio nacional de conciertos en la historia de Islandia, donde la compañía nacional de ópera representa en estos días, con el aforo completo, La Bohème de Puccini, es la encarnación del cambio que se ha vivido. Porque nos dice que Islandia no se hundió, que el país ha vuelto a levantarse; y porque la persona que decidió construirlo o, más bien (y con algo más de polémica), no interrumpir su construcción después del crash financiero, fue una mujer.

El presupuesto estatal está casi equilibrado, las exportaciones superan a las importaciones y la moneda es estable.

Quería conocer a esa mujer. No por los motivos habituales que empujan a los periodistas a escribir sobre mujeres poderosas porque hubiera triunfado en un mundo de hombres, sino precisamente por todo lo contrario. Porque esa mujer simboliza una tendencia en Islandia, o, más que una tendencia, una revolución, un golpe de Estado.

Desde que se produjo la crisis, y como reacción directa y deliberada ante ella, las mujeres se han adueñado de las palancas del poder, y lo han hecho en los ámbitos que más importan, en los que más influencia se ejerce sobre el destino nacional: el Gobierno, la banca y, en creciente medida, la empresa.

Los tres bancos principales de Islandia quebraron en octubre de 2008 y dejaron deudas que ascendían a más de 10 veces el PIB del país. Islandia, que hasta entonces ocupaba el primer puesto en el Índice de Desarrollo Humano de Naciones Unidas (es decir, el mejor sitio para un ser humano en el planeta Tierra), se encontró mucho más allá de la bancarrota. Y se echó la culpa a los hombres.

Los hombres le echaron la culpa a los hombres. En el partido del Gobierno dominaban los hombres, los banqueros casi sin excepción eran hombres y los temerarios, absurdamente ambiciosos, impulsos que condujeron a una pequeña nación de pescadores a creer que todos se estarían bañando en champán francés por el resto de sus días eran categóricamente, exclusivamente, decididamente masculinos.

Así que entonces, como comentó el Financial Times en aquel momento, aparecieron las mujeres para arreglar el lío.

El primer ministro fue sustituido por la primera mujer en la historia de Islandia en ocupar el cargo, Jóhanna Sigurdardóttir (casada, con dos hijos), que continúa ejerciéndolo hoy.

Las mujeres constituyen la mayoría del Gobierno, cinco carteras ministeriales, frente a cuatro hombres. Se despidió a los consejeros delegados (todos varones) de los bancos que habían quebrado, se cambió de nombre a las entidades y se colocó en sus cargos a mujeres.

Cada vez más mujeres se hacen empresarias o empiezan a aparecer en los consejos de administración de empresas privadas. Por escoger entre numerosos ejemplos, la consejera delegada de la mayor compañía de seguros de Islandia en la actualidad es una mujer, igual que la responsable para el país de Rio Tinto Alcan, que encabeza el poderoso sector nacional del aluminio.

Somos un país con mucha determinación y mucha ambición

El tópico, desde Margaret Thatcher, es que las mujeres en puestos de poder son, por necesidad, damas de hierro, que triunfan a base de pensar como hombres. La proposición que me planteé explorar en Islandia fue si el cambio había sido lo suficientemente profundo como para que a los hombres no les haya quedado más remedio ahora que pensar como mujeres.

En Islandia, todo el mundo conoce a todo el mundo. Todos son primos, de una forma u otra. De modo que, cuando pregunté a varias personas si me podían poner en contacto con la mujer de la sala de conciertos, cuyo título exacto es, desde febrero de 2009, ministra de Educación, Ciencia y Cultura, todo el mundo sonrió de inmediato: ¡Ah, Katrin!.
Se quedará asombrado cuando la vea, me dijeron. Tiene tres hijos, pero nadie lo diría. Es muy brillante. Sí, tremendamente inteligente. ¡Pero parece que tiene 12 años!.

Esto último era una exageración. La persona que se me acercó, con la mano extendida, cuando estaba sentado en una pequeña sala de espera del ministerio tenía aspecto de tener 16 años, por lo menos. Menos mal que me lo habían advertido, pensé; si no, nunca habría creído que era quien decía ser, la ministra Katrin Jakobsdottir, por si fuera poco vicepresidenta del partido socialdemócrata oficialmente denominado Verdes de Izquierda, que ocupa el poder.

Botas Dr. Martens, vaqueros marrones, pelo lacio, esbelta, menuda: parecía una becaria en su primer día en la oficina, o la hermana menor, más dulce y menos seca, de la chica del dragón tatuado de Stieg Larsson. En realidad tenía 36 años y acababa de volver de disfrutar de su permiso de maternidad tras el nacimiento de su tercer hijo.

Totalmente segura de sí misma (si sentía alguna incomodidad al tener como despacho un imponente salón ministerial, no lo delató) y tan lista como me habían dicho que era, no necesitó que le hiciera ni una pregunta para saber cuál era el primer tema que quería abordar con ella.

La sociedad islandesa está estructurada de tal forma que las mujeres no tienen que escoger entre el trabajo y la familia.

Una de las primeras decisiones que tuve que tomar en este puesto fue si seguir adelante con el auditorio nacional o no, dijo. Cuando asumió el cargo, hace tres años, me explicó, los cimientos estaban construidos, pero no había nada visible sobre tierra. El problema no era solo que la economía nacional estuviera destruida; el multimillonario que había concebido el proyecto, un hombre llamado Bjorgolfur Gudmundsson, que, entre otros excesos, había comprado el equipo de fútbol West Ham United, de Londres, se había quedado sin un céntimo. Así que me reuní con la gente del Ayuntamiento de Reikiavik para decidir si debíamos seguir adelante con fondos públicos, suspender la construcción hasta que llegaran tiempos mejores o dar por terminado el proyecto. Decidimos seguir adelante.

¿Por qué? En parte, porque había 600 personas involucradas en la obra, en parte, porque llevábamos 40 años hablando de construir una sala de conciertos para nuestra orquesta sinfónica y pensamos que, si no lo hacíamos ahora, nunca lo haríamos, pero también porque pensamos que no seguir con el proyecto daría a la gente la sensación de que se prolongaba la crisis.

¿Habría sido malo para la moral nacional que se interrumpiera, entonces? ¿Seguir adelante tenía un valor añadido que era superior al coste?

Sí. Exacto. Nos vimos obligados a hacer grandes recortes presupuestarios en todo el sector público, pero decidimos seguir. En su momento hubo mucha controversia, pero creo que ahora está desapareciendo. El auditorio se inauguró en la primavera de 2011 y, desde entonces, han acudido más de 800.000 visitantes. A la gente le encanta. Islandia es un país con una gran vida musical, y también somos un país con mucha determinación y mucha ambición. El edificio ha sido un símbolo y una inspiración para los islandeses.

Las cosas podrían estar mucho peor

Un símbolo, entre otras cosas, del regreso a la salud económica. Jakobsdottir reconoció que las cosas podrían estar mejor, que la deuda hipotecaria de la gente corriente sigue siendo elevada, que las inversiones son bajas y que en Islandia, hoy, hay desempleo (justo por debajo del 7%), mientras que antes, no. El nivel de vida, en otro tiempo el más alto del mundo, ha caído, y la gente trabaja más por menos dinero. Pero, como observó el premio Nobel de economía Paul Krugman tras una visita reciente a Islandia, las cosas podrían estar mucho peor y aunque ese no es el eslogan más estimulante del mundo, cuando todo el mundo preveía un desastre total, equivale a un triunfo político.

Las cifras apuntan a un grado de solidez casi inimaginable hace tres años. El presupuesto estatal está casi equilibrado, las exportaciones superan a las importaciones, la moneda es estable y, el año pasado, el FMI publicó un informe halagüeño.

Por hablar de cosas que se entienden sin que haga falta saber nada de economía, la nueva sala de conciertos no es más que la señal más visible de una larga lista de éxitos. En mi reciente visita, asistí al festival gastronómico anual de Islandia, Food and Fun, que se celebra desde 2002 pero estuvo a punto de ser suspendido, por falta de dinero, en 2009, 2010 y 2011. Este año ha vuelto a florecer, con la participación de 30 cocineros de tres continentes y 25.000 islandeses que pagan 40 euros por cabeza en los restaurantes locales (hay un 50% más de locales de comida en Reikiavik que hace tres años) para saborear sus platos. Icelandair ha duplicado sus rutas desde 2009 y ha aumentado el número de pasajeros en un 20% anual.

Se ha creado una línea aérea nueva, WOW, y el turismo también está en auge; las plazas hoteleras para julio y agosto de este año están ya prácticamente todas vendidas. Los precios de las viviendas acaban de subir un 10% y las ventas de Mercedes Benz, según me dijeron fuentes fiables, han aumentado de repente. En cuanto a la sanidad y la educación públicas, tan buenas que ni siquiera los fugaces multimillonarios de la época del boom sintieron la necesidad de pasarse a las privadas, no han sufrido en calidad pese a los recortes presupuestarios que ha tenido que hacer el Gobierno.

Como prueba de la normalidad que se ha instalado donde antes acechaba el Apocalipsis, el debate fundamental entre los partidos de izquierda y derecha en el Parlamento es hoy la eterna y rutinaria cuestión de si hay que subir o bajar los impuestos.

O si, después de haber recurrido con éxito a la devaluación de la moneda como mecanismo para recobrar la salud, ahora convendría incorporarse al euro.

Pero en lo que todos los parlamentarios están de acuerdo es en que la época del capitalismo de enriquecimiento rápido se ha terminado.

La palabra clave, hoy, es sostenibilidad, y todos los partidos la repiten en sus declaraciones públicas.

Y la sostenibilidad, en opinión de la ministra Jakobsdottir, es un concepto más femenino que masculino. Ella lo explica así: Mucha gente achacó los excesos de los banqueros que nos causaron tantos problemas a una cultura masculina.

En 2009, todo el mundo decía: Lo que necesitamos es menos pensamiento de chulería masculina y más mujeres con ideas pragmáticas y estratégicas.

Lo que hemos aprendido desde entonces es que si queremos permanecer alejados de la crisis y construir, todos sabemos que hay que pensar no en el futuro inmediato, sino en los próximos 10 o 20 años. Esa no es la forma de pensar de un Gobierno dominado por hombres; esa es una manera de pensar femenina.

Nosotras hablamos de los sectores creativos

Le pedí que me dijera en qué terrenos concretos se podían detectar estos cambios. Hay muchos ejemplos. En general la influencia femenina se ve en este énfasis que le damos al desarrollo sostenible, en construir la economía pensando a largo plazo, de manera fiable y segura.

Las mujeres piensan en esos términos porque está en su naturaleza. Un ejemplo más específico: cómo estamos encarando los temas de los impuestos y los presupuestos. La idea es analizar los diferentes impactos que el sistema tiene sobre los hombres y las mujeres, y ver cómo podemos ajustarlo para generar más igualdad entre los géneros.

También se ve la influencia femenina en la discusión sobre el empleo. Los hombres se centran en cosas como la industria del aluminio. Nosotras hablamos de los sectores creativos.

Hemos llegado a la conclusión de que las artes en especial la música y la literatura aportan tanto dinero al país como la extracción de aluminio. No creo que a los hombres se les hubiera ocurrido ni pensarlo.

El centro de atención político cambia cuando hay más mujeres en el Gobierno

Un dato que asombra en Islandia es que un país de 320.000 habitantes posea tal abundancia de talento artístico, sobre todo en la música, donde, aparte de una ópera nacional y una orquesta sinfónica nacional, existen numerosos grupos contemporáneos que producen todo tipo de cosas, desde la globalmente aclamada Björk hasta el trabajo experimental y esotérico de Kria Brekkan, que ha triunfado en Nueva York y con quien me encontré por casualidad delante del auditorio nacional.

Aproveché la oportunidad para preguntarle si ella estaba de acuerdo en que las mujeres habían cambiado Islandia.

Ojalá hubiera grabado su respuesta, porque fue de una lucidez cristalina, pero, en resumen, vino a decir que sí:

la fuerza masculina que había definido el periodo en el que los islandeses habían intentado jugar a los bancos y convertirse en el pueblo más rico del mundo había sido reemplazada por una fuerza femenina que está en la tierra, que no apunta a las estrellas, y que busca plantar raíces y trabajar para un futuro seguro.

Hablé con muchas otras mujeres, y todas expresaron variaciones de la misma idea. Audur Bjork Gudmundsdottir, directora ejecutiva en una compañía de seguros, dijo que los problemas de Islandia partían de que la gente había estado corriendo demasiado de prisa, lanzándose a grandes aventuras sin pararse a examinar los detalles de lo que estaba haciendo. Hoy, en los consejos de administración de las empresas, en los que se ve cada vez a más mujeres, se hace hincapié en la responsabilidad, no en correr riesgos ni en intentar hacer mucho dinero muy rápido.

Birna Einarsdottir, una de las consejeras delegadas de bancos nombradas para desplazar a los hombres inmediatamente después de la crisis de 2008, dice que la gran lección que han aprendido los islandeses mientras salían de la recesión y entraban en el crecimiento ha sido:

Atenernos a lo que sabemos; no pasarnos de listos.

¿Quién dijo que los islandeses eran los mejores banqueros del mundo? ¿De dónde salió esa idea? De modo que, ahora, la regla es ser humildes, conocer nuestras limitaciones y aprovechar nuestras ventajas. Y, en vez de pensar que sabemos todo, hacer preguntas; pedir ayuda.
Que es lo que hacen las mujeres; no los hombres.

De lo que de verdad entienden los islandeses, dijo Einarsdottir, es de pesca, que hoy tiene muchos más beneficios que antes de la crisis. Un ejemplo es una mujer de nombre impronunciable, Sjöfn Sigurgisladottir, que dejó en 2009 su puesto de directora ejecutiva de un organismo estatal dedicado a la seguridad alimentaria para crear una empresa de pesquería y piscifactoría con otras dos socias. Calculan que, para 2014, habrán creado 100 puestos de trabajo y estarán vendiendo más de 2.000 toneladas anuales de tilapia nórdica (un pescado de origen africano).

Estamos entrando en una industria que antes era exclusivamente masculina, me dijo una sonriente Sigurgisladottir, y eso es sintomático de lo que está ocurriendo en Islandia desde la crisis.

Las mujeres están asumiendo un papel mucho más activo en la economía, asumiendo más responsabilidad, y también nos apoyamos mucho más unas a otras, creando clubes de mujeres, aprovechando oportunidades más que nunca.

Ayuda, continuó Sigurgisladottir, el hecho de que la sociedad esté estructurada de tal forma que, en Islandia, las mujeres no tienen que escoger entre el trabajo y la familia.

Tanto desde el punto de vista cultural (al parecer, los vikingos se tomaban con bastante relajo que sus mujeres concibieran y se reprodujeran mientras ellos estaban lejos) como desde el de las leyes del Estado sobre custodia de los hijos y permiso de maternidad o paternidad, las mujeres islandesas han avanzado más que nadie.

Según el último informe del Fondo Económico Mundial sobre igualdad de género:

Islandia ocupa el primer lugar del mundo.

Las mujeres de Islandia habían alcanzado estos logros incluso antes de que la crisis financiera golpeara.

Lo que ha ocurrido desde entonces es que han complementado la igualdad en el hogar y en el trabajo con un nuevo grado de influencia y autoridad en el corazón del poder político y económico.

Siendo madre de tres niños de menos de ocho años, siendo la ministra responsable de educación, ciencia y cultura y la número dos en el partido de Gobierno (lo cual hace pensar que es una probable futura primera ministra), Katrin Jakobsdottir es la Amazona diminutiva que encarna estos grandes cambios.

Fue ella la que me dio la respuesta a la pregunta que me había planteado al llegar a Islandia esta vez.

El cambio más grande de los últimos años era que, efectivamente, los hombres sí estaban pensando más como mujeres.

Tener un Gabinete con la mitad hombres y la mitad mujeres, y ahora con más mujeres, ha marcado la diferencia, me explicó.

El centro de atención político cambia cuando hay más mujeres en el Gobierno; quiero decir que hay una diferencia en lo que se debate. Por eso en estos últimos tres años ha ocurrido algo grande e importante, y en lo que no creo que haya posibilidad de dar marcha atrás. Hemos cambiado la naturaleza de la discusión.

John Carlin


 * Campaña de Visibilidad Menstrual - CINTA ROJA

Hoy siento tanta felicidad *felicidad terrenal,felicidad fisica,felicidad encarnada¡¡!y entonces quiero aprovechar para lanzar la CAMPAÑA de VISIBILIDAD MENSTRUAL,CINTA ROJA.
Los dias en que nos viene nos ponemos una pulcera o brazalete ROJO ,y cuando nos VEMOS,nos RECONOCEMOS,...te VEO y te doy el asiento,te miro,te aliento,te ayudo ,te abrazo,te apoyo...esta campaña se me ocurrio como forma de fomentar la complicidad entre menstruantes,primero,y despues entendi que puede ser una forma muy practica de enfrentar el hecho de que la vida se manifiesta cada Luna en cada Ser,cada vez que vemos a un Ser menstruando nos vemos en el espejo de la vida...diganme que les parece?empezamos Hoy?¡!
*usar la Cinta Roja,es facil y practico,puede ser el primer signo de un lenguaje abierto sobre nuestros estados fisicos ,emocionales,mentales,durante la menstruacion,y todos los dias¡!
*Gracias*
    Luz Milah
 




  




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